Emma Aguado / SomosMass99
Acámbaro, Gto. / Domingo 14 de junio de 2015
Eran alrededor de las ocho de la mañana del jueves 11 de junio, se cumplían 24 horas de iniciada la sesión especial de cómputo y abajo, en la bodega del distrito 14 del Instituto Nacional Electoral (INE) en Acámbaro, donde se encontraba uno de los tres grupos que hacían el recuento total de votos, apenas se escuchó que alguien había tomado la voz en la sala de sesiones para informar algo que no se alcanzaba a percibir, la gente empezó a inquietarse un poco y segundos después supieron de qué se trataba: el sistema informático fallaba y las cifras del recuento de votos en tiempo real se colocaron en ceros, entonces los ojos desvelados se tornaron ansiosos, el cansancio pasó a un segundo término y nació la incertidumbre, el ambiente por supuesto se volvió tenso.

- Ironías de la vida, el “voto por voto, casilla por casilla”, ahora contemplado en la nueva ley política electoral hoy permite el triunfo panista, como el caso de René Mandujano.
Pero esta no fue la primera vez que la red informática del INE a nivel nacional fallaba, sucedió durante la segunda etapa de insaculación en el mes de mayo cuando hubo necesidad de empezar de nuevo debido a un problema que impidió finalizar el trabajo de varios distritos en el país incluido el 14 de Guanajuato, que arrojaría los nombres de quienes serían elegidos como funcionarios de casilla; y no sólo eso, el sistema venía presentando detalles desde que inició el proceso, algunos parecían poco graves como la falta de agilidad al intentar subir la información al llamado ELECC 2015, sitio que alberga toda la información en red del Instituto y que es revisada continuamente por consejeros y vocales. Sin embargo los distritos confiaban en que las fallas se irían corrigiendo, pero al final no fue así.
Y lo que vino después fue inevitable, como si hubiéramos tomado una máquina del tiempo para regresar al año 1988 se volvió a escuchar la frase “se cayó el sistema”, ¡y cómo negarlo!, efectivamente había sucedido, aunque no con las mismas connotaciones, a diferencia de hace 27 años los distritos estaban llenos de ojos, de testigos de los conteos de boletas electorales. En Acámbaro los grupos de recuento de votos conformados por capacitadores y supervisores electorales, (la mayoría jóvenes que aprovechan los trabajos temporales como éste ante el panorama de desempleo en los municipios), siguieron contando las boletas de todos los paquetes pertenecientes a las 486 casillas que se instalaron en seis municipios del distrito sin distraerse ni un minuto: separaban boletas no usadas e invalidadas que eran la mayoría, votos nulos, votos válidos, uno por uno ahuyentando el cansancio a como diera lugar; eran las cinco, seis, siete de la mañana y los representantes de partido del PRI y del PAN también seguían en sus puestos anotando, contando mentalmente, reservando los votos que les parecían dudosos en compañía de vocales y consejeros, así estuvieron todos hasta finalizar rayando las once de la mañana, algunos se iban un rato a descansar y regresaban a suplir a sus compañeros. Arriba en la sala de sesiones había gente dormida en las sillas, hablando por teléfono, comentando, esperando con aburrimiento, algunos no habían dormido en más de dos días; en el baño el cesto desbordaba de papeles sucios, había fila para entrar, panistas y priistas se encontraban en todos los pasillos, dejaban botellas de agua vacías tiradas en el suelo, la gente no sólo no dormía, improvisaba sus comidas, llegaban las pizzas, los tacos, las carnitas y dejaban el aseo personal en segundo plano. Fueron horas extenuantes, de labor titánica, sobrehumana.
El antecedente del recuento de votos en el distrito 14
El lunes 8 de junio alrededor de las 11 de la mañana luego de un registro intensivo de actas producto de la jornada electoral, el consejo daba como ganadora de la diputación federal a la coalición PRIVerde encabezada por Leopoldo Licea Rojas con menos de uno por ciento de diferencia con el segundo lugar René Mandujano Tinajero del PAN, ello hizo posible un recuento total de votos de acuerdo a lo previsto en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, por lo que el miércoles 10 de junio a las 8 de la mañana empezó una sesión especial de cómputo en donde se cristalizó la famosa consigna “voto por voto, casilla por casilla” del 2006. Para ello se determinó que serían 28 horas continuas de trabajo dividido en tres grupos con tres puntos de recuento en donde se encontrarían presentes consejeros, vocales y sobre todo representantes de partidos políticos registrados del PAN y del PRI.
El jueves 11 de junio por la mañana, pocas horas antes de acabar con el recuento de votos, falló el sistema informático y los partidos no pudieron seguir el cómputo en tiempo real, en ese momento el PAN llevaba la delantera y el ambiente se llenó de incógnitas. Los priistas parecían confiados con el triunfo pese a todo, mientras gente del PAN alistaba a un grupo de abogados encabezados por el ex consejero presidente del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato Juan José Badillo Lara que preguntaban a través de su representante en el consejo por qué había fallado el sistema exigiendo una respuesta satisfactoria, los minutos pasaron sin saber exactamente lo que sucedía. Entonces en la capital del país, el consejo general del INE convocaba a rueda de prensa para aceptar ante medios nacionales el error en sus sistemas informáticos que en nada cambiaban los resultados de los recuentos parciales y totales en los 300 distritos del país. En Acámbaro el presidente del consejo David Hernández Rosales explicaba que los sistemas informáticos en red nacional son un mero apoyo a los cómputos y que la certeza estaba garantizada por la presencia de gente externa al INE como testigo de la recopilación de datos y por el trabajo que se hacía internamente para documentar cada casilla computada.
Presupuesto para nada
Sin embargo el costo exorbitante del proceso electoral no responde a las fallas técnicas que se presentaron. Como se reportó al inicio del proceso electoral el presupuesto total del INE para el 2015 fue aprobado por 13 mil 216 millones 888 mil pesos, 5 mil 335 millones 522 mil 828 pesos para los partido políticos, para el financiamiento de gastos de campaña de los candidatos mil 170 millones de pesos y 7.7 millones para gastos de los candidatos independientes. Para el proceso federal electoral 2014-2015 aprobaron 4 mil 196 millones 776 mil pesos en urnas, boletas, capacitadores y logística en general y más 176 millones 726 mil pesos en la actualización de los procesos electorales.

- El proceso electoral costó 13 mil 216 millones 888 mil pesos, una cantidad más que suficiente para la organización, por lo que las fallas técnicas no tienen ninguna justificación.
Específicamente para dar continuidad al Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) 2015 destinaron un total de 123,622,853 pesos, y para el Soporte a Sistemas y Servicios Informáticos un total de 41,406,563 pesos, (este último comprende sistema de Administración, Consulta de Bases de Datos y Consulta de Bitácoras, Web services para consultas públicas y privadas, aplicación a nivel geográfico para ubicar una casilla, un módulo, resultados preliminares, cómputos. Herramienta cartográfica para Áreas de Responsabilidad Electoral, Capacitadores Electorales y Casillas Extraordinarias. Herramienta de Inteligencia de Negocio de información electoral. Aplicaciones de información electoral para dispositivos móviles Hospedaje en la “nube” para el sitio de internet del Instituto y los micrositios relacionados y el Sistema de Consulta en Casillas Especiales).
Tal como se puede apreciar, ha sido mucho dinero invertido para tan magros resultados en el rubro de servicios informáticos y de PREP 2015, las fallas que presentaron han sido hasta el momento un motivo más para poner en entredicho el trabajo sobrenatural que realizaron distritos como el 14 de Acámbaro que a pesar de la minuciosidad con la que se realizó el recuento de votos, la falla del sistema demerita la promesa de máxima publicidad del Instituto Nacional Electoral y provoca entre los partidos políticos y la sociedad en general dudas que no alcanza a solventar y que se suman al descrédito que generaron al Instituto casos como el del Partido Verde Ecologista de México que ni siquiera el mismo día de la jornada electoral respetó los lineamientos trasgrediendo por completo la ley sin que el INE lograra jamás ponerlo en su lugar; la insuficiente estrategia de difusión por medio de spots y la situación penosa en la que se vio envuelto el consejero presidente del INE Lorenzo Córdova al burlarse de un hombre perteneciente a los pueblos originarios de Guanajuato.
Nadie sabe para quién trabaja
Ironías de la vida. En 2006 luego de la exigencia del electorado afín a Andrés Manuel López Obrador que exigía “voto por voto, casilla por casilla” que ponía en entredicho el triunfo del panista Felipe Calderón, la nueva ley política electoral contempla el recuento total de votos cuando el resultado entre el primero y el segundo lugar es menor o igual al uno por ciento. Sorpresivamente ese mismo recuento total de votos que podría interpretarse como un triunfo de la izquierda, hoy le alza la mano a los panistas, como el caso de René Mandujano quien a pesar del resultado de la jornada del 7 de junio que daba como ganador al candidato priista Lorenzo Licea Rojas con 2047 votos sobre los 19614 obtenidos por el PAN, ya en el recuento total el margen entre ambos fue de tan solo 115 votos, (41199 del PAN sobre 41084 del PRIVerde).
Se prevé que este resultado llevará a una impugnación por parte de la coalición que ese mismo día se mostró insatisfecha con el resultado y a través de su representante en el consejo aseguró que procederían legalmente, porque a pesar de la revisión total de cada boleta en presencia de sus propios representantes políticos, el fallo en el sistema informático dio pie a la suspicacia: cuando la votación es tan cerrada, cualquier detalle puede propiciar la duda, no importa la calidad del recuento, aquí, como se escuchó decir a uno de los priistas, “lo importante es ganar”. Pero digan lo que digan el verdadero ganador fue el abstencionismo: con 260, 237 personas inscritas en la lista nominal perteneciente al distrito 14 de Guanajuato que corresponde a Apaseo el Grande, Apaseo el Alto, Jerécuaro, Tarandacuao, Acámbaro y Coroneo, sólo 126,602 votaron, lo que significa que 133,635 personas no sufragaron, es decir, más del 50 % decidieron no acudir a las urnas, lo que nos obliga a dudar del nivel de legitimidad que tienen en realidad los ganadores de la contienda, no sólo en este distrito, sino en todo nuestro país.
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