SOMOSMASS99
José Antonio Bueno Saucillo*
Miércoles 2 de septiembre de 2020
El Plan de trabajo presidencial está a paso veloz.
Aunque creemos que ha crecido la bitácora de la corrupción día a día.
La máquina no se detiene, los recursos estratégicos no se agotan, aparentemente…
No creemos en la omnipotencia de ningún presidente, pero del pueblo sí.
Sin embargo, reconocemos la valía de quién la tiene, este mandatario la tiene, la finca en su autoridad moral.
Seríamos ilusos si hubiéramos pensado que todo el trabajo que necesita el país se iba a dar en terreno llano; no hay campo de juego lisito en política, y menos en la forjada con base en corruptelas durante los últimos treinta años de nuestra historia como país.
Podemos poner todas nuestras esperanzas en alguien, en algo, estático o activo, pero no podemos perdernos en la vorágine del entusiasmo triunfal y que el cuento termine bien y seamos todos felices para siempre.
Las capacidad estratégica exhibida por el presidente y su equipo, cuando emocionalmente parece que desfallecemos, se muestra con una nueva estrategia alentadora, que si bien a muchos nos renueva las esperanzas, a los de Frena, por ejemplo, les retuerce los hígados y a sus autos los pistones…
No aplaudimos de facto todo lo decidido por el gobierno de la 4T, definitivamente caeríamos en el dogmatismo… Desde luego, hay cosas que no nos gustan y otras que sí; hay muchas situaciones y acciones que podemos considerar como adecuadas para un proyecto de tal calado, y otras que no; no compartimos alianzas con el diablo… nos enoja cuando vemos gobernadores con trasnochada genética priista o panista, cuando vemos las cámaras legislativas con chapulines que siguen haciendo de las suyas, cuando nos gana la desesperación y perdemos la estabilidad porque no se encarcela a los expresidentes ya, cuando ocasionalmente sentimos que necesitamos sangre para reponer sangre; lo cierto es que se trata de una batalla ideológica, primero que nada… Ellos, los opositores, y nosotros debemos considerar que la lucha que se está librando es una batalla colgada en el tiempo, es una lucha histórica, es la recreación de una confrontación ideológica que encierra la dinámica de lo más miserable y lo más noble del ser humano.
No descartamos que se puedan cometer errores, estos tienen dimensiones y alcances; siempre existe la posibilidad de rectificar para alcanzar la dimensión y el alcance necesarios.
En algún caso a eso estamos convocando, al cambio sobre el camino, al cuestionamiento sobre la marcha, a la rectificación que sane, a la eliminación de los bichos, a sacudirse la roña entre tanto…
No basta con declararse pragmáticos, como si fuera nada más de colocarse etiquetas, se necesita la inteligencia y la capacidad de direccionar sus resultados.
Eso es lo que no aplicaron los conservadores neoliberales; pusieron la inteligencia para sustraer lo ajeno y direccionar en su propio beneficio los frutos.
Ahora les parece inaudita la posibilidad de que alguien modesto gobierne al país y además con un profundo sentido social.
No conciben estar fuera del sistema de privilegios que crearon y que ahora parece derrumbarse; no creen que los puedan abandonar esas deidades que ellos siempre han creído que les cobijan, sólo por el simple hecho de realizar actos litúrgicos con cierta periodicidad, con aparente sumisión a un ser supremo.
No conciben incluso que sus conductas puedan representar una traición a las doctrinas de fe que dicen practicar y que sus dioses pueden mortificarse con ellas. Pues guardan lazos estrechos con ministros de fe que les venden indulgencias.
Es decir, se sienten especiales, superiores, creen que su verdad es la verdad, y su justicia es la justicia.
Han construido y adoptado demonios diseñados para constituir un contrapeso y justificación de sus acciones… el comunismo, el socialismo, el ateísmo, la masonería, el populismo… son algunos de los rostros de sus miedos.
Creen infinitos los males que deben de atraer los pobres si se les logra reivindicar.
Es difícil ver bien así, con todos esos lastres que deben carcomer la conciencia…
La oposición le está apostando al azar, a las malas artes, o a lo malo y débil que pueda ser el pitcher que tienen en frente; están bateando sin ver, sólo llenos del coraje que les ha provocado estar siendo apaleados; están ignorando que los lanzadores tienen toda una gama de lanzamientos, que escogen los que creen que harán abanicar al bateador sin tocar la bola… mucho menos dar hit alguno.
Hasta la tercera entrada del período presidencial no han dado un sólo hit, ni siquiera un faul, y por más que cambian de lanzador no logran los outs importantes.
Carecen de manager, de cerebro que cuadre las estrategias, además no les ayuda el pasado que construyeron, se les está revirtiendo.
Son todas estrellas, con pesadas cargas culposas, abultadas billeteras, pasados costrosos y conciencias sucias, no dan para más.
Por el otro lado, también hay que acotar, con respeto a los entusiastas matraqueros, los que todo aplauden… que es indispensable y urgente la educación política, la formación ideológica que hasta ahora no se ha instrumentado a pesar de las expectativas iniciales; aún no se lleva a cabo con la justeza necesaria para la transformación del país.
Morena se ha dormido, ha dejado correr las aguas sin darles caminos, tanto así que ha provocado la intervención del INE; ha abierto, sin querer, sus intestinos para que pongan cierto orden.
No puede seguir más que el trabajo y la unidad conscientes y ponerle el alto a los vicios históricos de la politiquería institucionalizada.
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Composición de portada: SomosMass99, con fotos de la Presidencia de la República y página de internet de Frena.
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