SOMOSMASS99
Gloria Anzaldúa*
El otro México

El viento me tira de la manga
Mis pies se hunden en la arena
Estoy parada en la orilla donde la tierra toca el océano
Donde los dos están montados uno sobre el otro
Una unión suave
Y en otros momentos y en otros lugares un choque violento
En el otro lado de la frontera en México
La silueta cruda de las casas destruidas por las olas
Los precipicios se deshacen y se caen al mar
Las olas de plata mezcladas con la espuma
Cortan un hoyo debajo del cerco fronterizo
Miro el mar atacar
La cerca en Border Field Park
con sus buchones de agua
una resurrección de Pascua
de la sangre morena en mis venas
Oigo el llorido del mar, el respire del aire,
Mi corazón sigue el ritmo del mar
En la neblina gris del sol
El llanto estridente de hambre de las gaviotas
El olor ácido del mar me entra
Camino por el agujero del cerco
Al otro lado
Toco con mis dedos el alambre
Oxidado por 139 años
Del aliento salado del mar
Debajo del cielo de hierro
Los niños mexicanos patean sus pelotas de futbol hasta el otro lado
Y los corretean, entrando a los Estados Unidos
Toco la cortina de acero
El cerco de maya con una corona de púas
Tiembla en el mar
Donde Tijuana colinda con San Diego
Se despliega por las montañas y los llanos
Y los desiertos
Esta cortina de tortillas se convierte en el Rio Grande
Y fluye a las llanuras
Del Valle Mágico del sur de Texas
Y su boca se vacía en el Golfo
Herida abierta de 1,950 millas
Que divide a un pueblo, una cultura
Corre por mi cuerpo
Pincha mi carne con varilla
Me raja me raja
Este es mi hogar
Este borde
De púas
Pero la piel de la tierra es continua
No se puede cercar el mar
El mar no se detiene en las fronteras
Para demostrar al gringo lo que opinaba de su
arrogancia
Yemaya tumbó ese cerco de alambres.
Esta tierra fue mexicana en un momento,
Siempre era indígena
Y todavía lo es.
Y así será otra vez.
Yo soy un puente tendido
del mundo gabacho al del mojado,
lo pasado me estira pa’’trás
y lo presente pa’’delante,
Que la Virgen de Guadalupe me cuide
Ay ay ay, soy mexicana de este lado.
La frontera entre los Estados Unidos y Mexico es una herida abierta donde el Tercer Mundo se rasca con el primero y sangra. Y antes de que forme una costra sufre otra hemorragia, y la sangre vital de los dos mundos se juntan para crear un tercer país—una cultura fronteriza. Las fronteras están puestos para definir los lugares que están seguros y no seguros, para distinguir nosotros y ellos. Una frontera es una línea que divide, una franja angosta a lo largo de un precipicio empinado. Una frontera es un lugar vago e indeterminado creado por el residuo emocional de un límite poco natural. Está en un estado de transición constante. Lo prohibido es su habitante….
The other Mexico

Wind tugging at my sleeve
feet sinking into the sand
I stand at the edge where earth touches ocean
where the two overlap
a gentle coming together
at other times and places a violent crash
Across the border in Mexico
stark silhouette of houses gutted by waves
cliffs crumbling into the sea,
silver waves marbled with spume
gashing a hole under the border fence.
Miro el mar atacar
la cerca en Border Field Park
con sus buchones de agua,
an Easter Sunday resurrection
of the brown blood in my veins
Oigo el llorido del mar, el respiro del aire,
my heart surges to the beat of the sea.
In the gray haze of the sun
the gulls’ shrill cry of hunger,
the tangy smell of the sea seeping into me.
I walk through the hole in the fence
to the other side.
Under my fingers I feel the gritty wire
rusted by 139 years
of the salty breath of the sea
Beneath the iron sky
Mexican children kick their soccer balls across,
run after it, entering the U.S.
I press my hand to the steel curtain-
chain link fence crowned with rolled barbed wire-
rippling from the sea where Tijuana touches San Diego
unrolling over mountains
and plains
and deserts,
this “Tortilla Curtain” turning into el Rio Grande
flowing down to the flatlands
of the Magic Valley of South Texas
its mouth emptying into the Gulf.
1,950 mile-long open wound
dividing a pueblo, a culture,
running down the length of my body,
staking fence rods in my flesh,
splits me splits me
This is my home
this thin edge of
barbwire.
But the skin of the earth is seamless.
The sea cannot be fenced,
el mar does not stop at borders.
To show the white man what she thought of his
arrogance,
Yemaya blew that wire fence down.
This land was Mexican once,
was Indian always
and is.
And will be again.
Yo soy un puente tendido
del mundo gabacho al del mojado,
lo pasado me estira pa’’trás
y lo presente pa’’delante,
Que la Virgen de Guadalupe me cuide
Ay ay ay, soy mexicana de este lado.
The U.S.-Mexican border es una herida abierta where the Third World grates against the first and bleeds. And before a scab forms it hemorrhages again, the lifeblood of two worlds merging to form a third country—a border culture. Borders are set up to define the places that are safe and unsafe, to distinguish us from them. A border is a dividing line, a narrow strip along a steep edge. A borderland is a vague and undetermined place created by the emotional residue of an unnatural boundary. It is in a constant state of transition. The prohibited and forbidden are its inhabitants….
* De El otro Mexico / Gloria Anzaldúa. Borderlands /La Frontera. San Francisco: Aunt Lute Books, 1978, 1999. 23-25.
Fuente: No More Deaths.
Fotos de interiores:
(1) Fotograma YouTube.
(2) Border Field Park. | Imagen: RoadTrippers.
Foto de portada: Mexapac.
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