SOMOSMASS99
Roberto Gómez Palacios / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / Viernes 10 de febrero de 2017
Para el concierto de este viernes 10 de febrero, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) tendrá como director huésped al maestro Min Chung e interpretará un programa que se integra con tres piezas importantes: la obertura La Gazza Ladra de Gioacchino Rossini, El Pájaro de Fuego de Igor Stravinsky y la Sinfonía Número 6 de Ludwidg van Beethoven.
Giocchino Rossini nació en Pésaro, Italia, el 29 de febrero de 1792 y murió en Passy, (París, Francia) el 13 de noviembre de 1868. Es una de las grandes figuras del panorama musical italiano del siglo XIX junto a Nicoló Paganini, Vincenzo Bellini, Gaetano Donizetti y Giuseppe Verdi. Dentro de los acontecimientos importantes que le tocaron a Rossini está la guerra con Austria, la guerra al bandolerismo meridional, la lucha del héroe italiano Giuseppe Garibaldi por la independencia de Italia y la creación del nuevo reino de Italia.
El padre de Rossini era trompetista y cornista, y su madre cantante. Fue hijo único, de suerte que acompañaba a sus padres en las giras artísticas por los teatros de la Romagna. Recibió clases particulares de piano, corno y canto. Sintió una gran atracción por Francia, al mismo tiempo que escribía alrededor de treinta y cinco óperas. Dentro de los factores que abonaron a su popularidad mencionaremos su probado buen humor, su habilidad para tratar a empresarios, músicos, ejecutantes y compositores. Tuvo el buen tino de llevar a cabo una alianza comercial con Barbaja, personaje que en algún tiempo fue mesero y que logró fortuna en las salas de juegos y en los teatros, labrando una sólida reputación en los teatros de ópera más famosos de Italia primero y después en Viena. Nos dice Stendhal en su libro Vida de Rossini que La Gazza Ladra (La Urraca Ladrona) no es sólo una historia fea sino un “drama negro y ramplón”, escrito para Rossini por M. Gherardini. Al parecer es una historia basada en la realidad: una pobre sirvienta que es ahorcada en Palaiseau y en memoria de este hecho se fundó una misa llamada La misa de la urraca.
El Pájaro de Fuego es un cuento para niños. Aquí se cuenta cómo el príncipe Iván, al salir de cacería por la noche, se pierde y sin saberlo se adentra en el jardín encantado del brujo Kaschéi el inmortal. En eso aparece un pájaro que luce un plumaje resplandeciente. Iván lo atrapa, sin embargo lo deja en libertad al ver las súplicas que éste le dirige. A cambio le otorga una de sus plumas. La historia sigue cuando el príncipe encuentra a trece princesas que juegan con una manzana de oro que han arrancado de uno de los árboles del jardín. El joven se acerca y se enamora de una de ellas, que a su vez le corresponde. Al amanecer, servidores de Kaschéi lo atrapan y lo hacen prisionero. El brujo quiere convertirlo en piedra, pero cuando casi lo consigue Iván utiliza la pluma del pájaro de fuego y lo llama pidiendo ayuda. El pájaro inmediatamente acude en auxilio del príncipe y hechiza a los servidores de Kaschéi que en realidad son unos monstruos. El hechizo desafortunadamente no dura mucho, los monstruos se recobran, se lanzan en busca de Iván en una persecución que se convierte en una danza infernal que los deja agotados y terminan por dormirse. El pájaro interviene de nuevo y hechiza a Kaschéi con un “berceuse”, una dulce melodía, para luego revelarle al príncipe que el brujo se apoderó de su alma y la tiene dentro de un huevo. El príncipe Iván se apodera del huevo, lo hace pedazos contra el suelo y en eso el brujo Kaschéi y todos sus monstruos se pierden en el infinito. Final: Iván y la princesa, de la que se ha enamorado, viven felices para siempre. Esta historia folclórica rusa Igor Stravinsky la convierte en un ballet que escribe en 1910 a la edad de 28 años. Lo estrenó Serguéi Diáguilev con su compañía, en una primera colaboración entre ambos. Después, Stravinsky y Diáguilev producirán Petrushka y La Consagración de la Primavera.
Incluir en un mismo programa música de Rossini y Beethoven tiene sentido, aunque pueda dudarse. Max Steinitzer, que nació en 1864 y fue doctor en Filosofía y música, escribió un libro dedicado a la vida y obra de Beethoven. En el volumen, editado en los Breviarios del Fondo de Cultura Económica, comenta que acompañado pro la excelente compañía de ópera de Barbaja, Rossini se presentó en Viena cinco años antes de la muerte de Beethoven. Los vieneses se entusiasmaron con las melodías de este compositor tan brillantes y tan ricamente ornamentadas. Y no sólo eran ellos los que se dejaban llevar por el entusiasmo, se sabe por programas de mano que por los días en que moría Beethoven se interpretaban en una gran sala de conciertos de Leipzig, como parte principal, fragmentos de no menos de veintisiete óperas de Rossini.
Desde diciembre pasado la OSUG ha tomado como encomienda tocar sinfonías de Beethoven. En su último programa de 2016, abordó la novena, en enero de este 2017 la quinta y para febrero la cuarta, la sexta viene enseguida y ya se programa la octava. Respecto al repertorio orquestal, las sinfonías de Beethoven son de la música más apreciada por los atrilistas y por lo general siempre son bienvenidas por el público. No obstante, a la tercera, quinta, sexta, séptima y novena se les guarda un lugar especial. A la Sinfonía Número 6 en fa mayor Beethoven le dio el nombre de Pastoral, que fue escrita en Heiligenstadt y refleja el mundo exterior de tal forma que para el oído resulta muy placentero escuchar cómo aparecen las diferentes melodías desde el primer movimiento y cómo se alternan los diferentes instrumentos para interpretarlas, en especial las maderas que sobresalen por el color de los solos. Hay quienes tratan de hallar la polémica en los elementos descriptivos que se encuentran en la sexta, como el de la tormenta que aparece en el allegro y donde se dice que se anuncia el inicio de una tempestad. Así la Pastoral puede considerarse como un antecedente del poema sinfónico. El discurso sonoro nos lleva con la aparición de los temas musicales a la descripción de los estados de ánimo ante los cambios de tiempo en la naturaleza. La música de Beethoven va dirigida a la humanidad, como una invitación a la toma de conciencia. Se cuenta una anécdota en que Beethoven le habla al príncipe Lichnowsky: “Príncipe, lo que usted es lo es accidentalmente por nacimiento; lo que yo soy, lo soy por mi mismo. Hay y habrá miles de príncipes; pero no hay más que un Beethoven”.
La orquesta estará a cargo del maestro Min Chung, excelente joven director de orquesta nacido en 1984 en Saarbrûken, Alemania. Ha hecho carrera en Corea del Sur con la Sinfónica Juvenil de Busan, agrupación con la que se ha presentado en el Carnegie Hall de Nueva York en 2010. También ha ofrecido conciertos en Lecce, Italia, y en Tokio, Japón, con la Filarmónica de la ciudad. El concierto en Guanajuato capital se llevará a cabo en el Teatro Juárez a las 20.30 horas, con una charla preconcierto con el propio Min Chung a las 19.30 horas.
Foto de portada: Diego Simón Sánchez / Cuartoscuro.


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