Martha Camacho / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / 5 de noviembre de 2014
“Eres muy trabajadora, pero eres mujer”, con estas palabras terminó un día de trabajo la entonces ingeniera geóloga Elia Mónica Morales en la mina Las Torres. Corría el año 1988, Elia recién había concluido sus estudios en la Facultad de Minas y Metalurgia de la Universidad de Guanajuato.
El comentario no hizo mella en la novel profesionista, al contrario. Cuenta que durante la carrera también sus maestros le decían: tú qué haces aquí, mejor vete a tu casa a cocinar.
En diciembre de 2013 recibió la distinción de la Asociación Internacional de Mujeres Mineras con sede en Inglaterra, como una de las 100 mujeres más destacadas en la minería en el mundo, 26 años después de haber egresado. Hoy la maestra se dedica a la docencia en la Facultad de Minas y es la encargada del museo de Mineralogía «Luis Villaseñor», de su centro de estudios.
El reconocimiento no es personal, se lo dedico a todas las mujeres mineras, dice. Porque hay muchas que sacrifican su vida por ejercer la profesión. Hay algunas que no se casan, hay madres que dejan a sus hijos 20 días y vuelven los 10 de descanso a cuidarlos.


- Elia Mónica Morales, una de las 100 mujeres más destacadas en el mundo de la minería es guanajuatense y egresada de la facultad de Minas de la UG.
Carrera de obstáculos
Mi carrera es ingeniera geóloga minera, egresé de facultad de Minas y Metalurgia de la Universidad de Guanajuato en 1988, en ese tiempo éramos poquitas mujeres, de 180 alumnos, había unas 20 mujeres. Todas, yo creo, con muchas ganas de salir adelante pero tuvimos muchos obstáculos.
Desde la época de estudiante, ¿cómo era ser mujer en un mundo eminentemente masculino como es considerado el de la minería?
La incursión de las mujeres en las carreras de ciencias de la tierra es a finales de los 70 en EEUU y aquí en México había algunas geólogas, incluso una de las primeras ingenieras metalurgistas egresadas de la UG es la maestra Yolanda Galindo que ahora está en Civil.
Pero las egresadas eran más como para el área de metalurgia. Ya como minera, como geóloga y geóloga de minas, sí fue difícil, a mí me llegaron a decir maestros muy destacados de la universidad, “tú qué haces aquí mejor vete a tu casa, mejor vete a otra carrera donde puedas desarrollarte”, nunca nos decían tan bonito, siempre nos decían qué haces aquí, preferible que te vayas a tu casa a cocinar.
A la maestra Mónica la pasión por la tierra, por las rocas, por la minería, le viene por herencia. Su abuelo Heriberto Morales, a quien apodaban “el Catrín”, arrendaba minas en La Luz y su abuelo materno, papá Lolito, era un obrero minero. Es decir, las dos caras del trabajo en la minería, como patrón y como trabajador. Su hermano Vicente Morales 7 años mayor que ella, es ingeniero de Minas.
Por todo ello cuando la maestra se decidió por la geología, para su padre y su familia fue motivo de orgullo. Aunque sabían de todos los obstáculos que iba a tener. Recuerda que cuando iba a realizar sus prácticas a la mina Las Torres, un ingeniero le dijo “ustedes qué hacen aquí, mejor váyanse a su casa”.
Esta visión, aunque cada vez con menor intensidad e impacto, persiste en la actualidad. Aún hay empresas mineras en México que rechazan la contratación de mujeres.
En contraparte, ahora el 40% de los trabajadores en una empresa del sector son mujeres y no sólo en el área administrativa, hay operadoras, perforistas, ensayistas, muestreras.
Hay una mina muy importante en México. Se llama la Herradura, es la mina más grande de oro del país y está en Sonora, ahí la mayoría de los trabajadores son mujeres.
Nosotros como estudiantes no tuvimos problemas, asegura. Cuando terminé la carrera mi primer trabajo fue en Colima, en Las Encinas, pero sólo duré tres meses, porque cuando supieron que estaba comprometida y me iba a casar me dijeron, al momento que te cases tu renuncia es automática.

- Como encargada del Museo de Mineralogía, la maestra Elia Mónica muestra con orgullo los minerales que alberga la colección Ponciano Aguilar, uno de los más insignes ingenieros de minas del estado.
Entonces me vine a Torres. También recuerda que cuando realizaba sus prácticas en la mina Las Torres, ubicada en la capital del estado, para empezar le dieron la oportunidad porque su hermano trabajaba ahí, pero nunca le reconocieron su trabajo como ingeniera, ni como pasante. Le pagaban como estudiante, aunque hacía el trabajo de los ingenieros. Como geóloga bajaba diario a la mina, muestreaba, hacía cálculo de reservas, pero nunca se me dio un sueldo medio digno, afirma. En ese tiempo un ingeniero ganaba 4 mil o 5 mil pesos al mes, a mí me daban 900 pesos.
Me sentía frustrada, sentía mucha desilusión, aunque me decían es que “eres muy trabajadora, eres muy inteligente, eres muy esto, eres lo otro, pero, eres mujer”. Ese era mi problema, ser mujer para esa área.
En esa época ya había en Torres una ingeniera metalurgista, una persona muy capaz, pero era sobrina del gerente. Cómo que había mucho apoyo para ella, pero por esa razón.
A mí el gerente me renovaba el contrato cada mes. Eran finales de los 80, luego me casé y me dediqué a dar clases en CBTAs y Conaleps. Y seguí ligada a la minería porque mi esposo Ricardo Galván, que ya falleció, era ingeniero de Minas. Mi tesis la hice ya casada en Guerrero y yo bajaba a la mina con él porque a él le daba tristeza verme en la casa.
La maestra Elia Mónica admite que las condiciones laborales para las mujeres en las minas son complicadas. En los campamentos duran hasta 15 días, no hay un sitio especial para bañarse. Pero nada que no se pueda solucionar.
La crisis que abrió las puertas
A mediados de los 90, cuando se desató crisis en el gobierno de Zedillo, en 1994, la minería se vino abajo y los trabajadores se fueron al norte. Entonces Fresnillo y Peñoles, ante la falta de mano de obra masculina empiezan a dar oportunidad a las mujeres.
Sólo como muestra de la paulatina apertura al sector femenino en la minería, las filiales de Endeavour Silver Corp., Compañía Minera del Cubo y Mina Bolañitos, ambas ubicadas en Guanajuato capital, emplean a 60 mujeres en las distintas áreas de operaciones diarias.
De acuerdo a información proporcionada por la empresa a SomosMass99, dentro de la Compañía Minera del Cubo laboran actualmente 39 mujeres en áreas operativas especializadas, como Ingeniería en Minas y en Agronomía, Geología, Metalurgia, Química, Protección Ambiental, Relaciones Industriales y Contabilidad. Asimismo, laboran también en la operación de cargadoras Scoop Tram y camiones, así como en la planta de beneficio de minerales y en labores de intendencia.

- Poco a poco se avanza en la equidad en materia laboral en el ámbito minero; actualmente el 40 % de los trabajadores del sector en el país son mujeres.
Por su parte, Mina Bolañitos cuenta actualmente con una plantilla laboral de 21 mujeres que se desempeñan en las áreas de mina como operadoras de Scoop Tram, operadoras de camión bajo perfil y ayudante de barrenación; en Planta de beneficio hay ayudantes generales; en el Laboratorio hay laboratoristas, fundidoras, preparadoras de muestras y secretarias; y en Mantenimiento hay programadoras.
Una de las integrantes de la plantilla laboral de Endeavour Silver es María Dolores Padilla Carrillo, originaria de Mineral de la Luz, quien afirma estar totalmente satisfecha con su vida laboral en el sector minero, pues, dice, existe una gran solidaridad entre todos los trabajadores, por lo que, sin dudarlo, recomendaría a más mujeres buscar oportunidades en este sector laboral.
Por su parte, Juana Morales Yebra, quien vive en la comunidad de Melladito y cuyo padre se dedicó también a la minería, trabaja como operadora de Teletrak, un camión especializado en operaciones de acarreo y acomodo de mineral, y afirma que una de las características que más disfruta de su empleo en la minería es la unión y el compañerismo entre todos los mineros.
El mensaje a las aspirantes a mineras
A Elia Mónica, maestra en Investigación Educativa, especialista en Hidráulica y Medio Ambiente, quien también tiene un predoctorado por la Politécnica de Valencia y la Universidad de Guanajuato, la nombraron en 2013 presidenta de la Asociación de Ingenieros Mineros del Distrito Guanajuato
En el desempeño de esa función se dedica también a fomentar los lazos entre la universidad y las empresas. Trabaja por dignificar la minería. En la actualidad participa en un programa de apoyo a los obreros; con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social se desarrolla la certificación de las capacidades de perforistas, especialistas en barrenación larga y muchos otros.
Desde su labor de maestra, -en la facultad hay 468 alumnos, unas 180 son mujeres- la ingeniera Morales les dice a las jóvenes que se preparan en las diversas ramas de la minería que se hagan respetar y que exijan que sus órdenes se cumplan, para ello deben estar muy bien preparadas, no hay de otra.
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