SOMOSMASS99
Adan Morgan
Chiapas, México / Jueves 22 de octubre de 2015
Soy indígena zapoteca del istmo, nací en un pueblito de pescadores a las orillas del “mar muerto”que se llama Bernal Díaz del Castillo, Municipio de San Pedro Tapanatepec, Oaxaca. Hijo de madre zapoteca de Unión Hidalgo, Oaxaca y de padre zapoteco de Juchitán, Oaxaca. Hice estudios de pedagogía y la maestría en educación en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas. Actualmente realizo estudios de Doctorado en Estudios Regionales en la misma universidad. Me desempeño como asesor académico en distintos posgrados en la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 071.
Soy y sigo siendo de esa generación que gesta y cree profundamente que las alternativas, esas nuevas formas de hacer las cosas, de hacer mundos posibles, las hacemos nosotros, “Nosotros en primera persona”, quienes vivimos a tiempo y destiempo la injusticia, la discriminación y la desigualdad, somos sujetos históricos.
Soy y sigo siendo de esa generación en la que la responsabilidad, el cuidado, el acogimiento y el compromiso con los otros, son nuestras versiones humanas, las hacemos propias, perdemos la calma, no podemos quedarnos quietos!. De ahí la necesidad de fundar el Colectivo: “43 x 43 Manifiesto político educativo. De historias vivas y vividas por los profesores de México”, un espacio de denuncia sobre las problemáticas de la educación en nuestro país, pero también un espacio de inter-aprendizaje y autoformación en comunidades de prácticas.
HE VUELTO A TI
He vuelto a ti,
con un hilo de recuerdo en mi memoria,
con los hallazgos recientes, con la brisa de medianoche
que siempre fue cómplice en nuestros momentos de insomnio.
Mi camino, tu camino, nuestro camino,
hoy, es punto de brújula con camino fijo al horizonte.
En mis pulmones llevo el olor a tierra mojada
de las primeras lluvias de mayo.
Llevo en la piel la balada de las gotas que fecundaron la salina,
nuestra salina.

Siento en la lengua el sabor del lodo
con el que se construyó nuestro templo, nuestra casa, nuestros hermanos.
Mi boca salada te nombra
y te busca en las migajas de masa que se han llevado las hormigas.
En el maíz que se roban los anates.
Y el horno de barro, tu horno de barro,
que espera tu mano de fuego.
He vuelto a revisar el tejado, he limpiado el techo de la casa,
me he ocupado de quitar cada hoja de almendra que tapa las rendijas.
Me he acostado en tu hamaca
y espero la madrugada para hablar contigo
con los primeros rayos de luz que se cuelan entre las tejas.
He vuelto a ti,
he vuelto a ti, madre,
con toda la intención, o con la mínima intención de encontrarte.
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