SOMOSMASS99
Agustín Galo Samario / SomosMass99
León, Gto. / Domingo 8 de enero de 2017
- Ricardo Ortiz Gutiérrez señala directamente a la organización Cabildo Ciudadano Irapuatense de instigar los saqueos a comercios
- Coordinadora Popular Leonesa recaba cerca de mil firmas para interponer amparo colectivo contra alza al transporte de León
El ambiente de crispación social en León e Irapuato generado por el alza al transporte público y el aumento a los combustibles se volvió a repetir este día en ambas ciudades. Mientras el alcalde irapuatense Ricardo Ortiz Gutiérrez alentó la justicia por propia mano de comerciantes contra quienes protesten contra el gasolinazo,«porque no podemos evitar que se defiendan», y anunció que el ayuntamiento denunciará penalmente, «con nombre y apellido», a los integrantes de la organización Cabildo Ciudadano Irapuatense por «incitar a la violencia», en la urbe leonesa manifestantes de colonias populares gritaron «¡fuera Santillana!» para denunciar que el gobierno municipal ha desatado una ola de persecución, intimidación y criminalización en su contra.

En el micrófono, al centro, el alcalde Ricardo Ortiz Gutiérrez. | Foto: presidencia municipal de Irapuato.
En una conferencia de prensa para dar a conocer el saldo de los hechos de violencia ocurridos el sábado, el presidente municipal Ricardo Ortiz Gutiérrez afirmó que el tema del gasolinazo «ha sido utilizado para cuestiones políticas y para cuestiones delincuenciales» y que la » libertad de expresión (para protestar por el aumento del 20 por ciento a los combustibles) termina donde inicia el derecho de un tercero».
Sostuvo que «tampoco se vale que individuos que buscan la desestabilización provoquen precisamente lo que ayer sucedió (…), más la irresponsabilidad del Cabildo Ciudadano (Irapuatense) de incitar a la violencia. Todo mundo sabemos que las marchas se prestan para eso y más cuando los vas incitando». Por ello, añadió, «se presentarán las denuncias penales contra quien corresponda», para minutos después precisar: «En este caso van contra miembros del Cabildo Ciudadano, con nombre y apellido».
Fue entones que señaló: «También grupos de comerciantes se han organizado y se han puesto a disposición, es decir, ‘no vamos a permitir que saqueen nuestros comercios’. Nosotros no quisiéramos que la gente tomara la ley por su cuenta, en sus manos. Pero sin embargo tampoco podemos evitar que los ciudadanos se defiendan y se respeten sus negocios. Así están las cosas».
En otro momento de la conferencia, tras asegurar que «cero tolerancia es lo que la gente quiere» y es «lo que se necesita», Ortiz Gutiérrez anunció que este mismo domingo serían exhibidas en las redes sociales «las fotografías, nombres y domicilios de todos los 40 detenidos para que la gente los identifique y en cuanto los vea tenga cuidado y los señale». Advirtió: «Yo creo que ya estuvo bueno, debemos empezar a hacer una serie de cosas…».
Inmediatamente después insistió en que «hoy un gran clamor ciudadano, es ‘no sólo actúen sino apliquen la fuerza que la ley les permite’. Por lo tanto, le he girado instrucciones al secretario (de seguridad), para que a su vez hable con los mandos de seguridad pública, para que hagan uso de la fuerza si vuelven a suceder este tipo de cosas, incluyendo la inhabilitación de los individuos».
«No me gusta esta mierda, no me gusta este sistema»
En tanto, en la ciudad de León se realizaron dos manifestaciones contra el alza al transporte público. La primera por la mañana con alrededor de 50 participantes, mientras que en la tarde se reunieron más de 200 personas, en su mayoría habitantes de colonias populares. Partieron del Arco de la Calzada, pasaron por el bulevar López Mateos y la calle 20 de Enero hasta arribar a la presidencia municipal. Durante todo el recorrido gritaron «¡Fuera Santillana! ¡Fuera Santillana», consigna que acompañaron con otras igual de socorridas: «¡Únete, únete¡», «de norte a sur, de este a oeste, seguiremos esta lucha cueste lo que cueste», «gente, escucha, esta también es tu lucha», «si Zapata viviera, con nosotros estuviera» y «a ti que estás mirando, también te están chingando».
Como anuncio de lo que denunciarían minutos después, surgieron unas más tronantes cuando el contingente pasaba frente a grupos de policías que los vigilaban: «¡El que no brinque es puerco, el que no brinque es puerco!» y «¡hay que estudiar, hay que estudiar, que el que no estudia a policía va a llegar!». Y esa otra: «¡No me gusta esta mierda, no me gusta este sistema».
Antes de llegar al jardín principal, una joven comentó que protestaba porque con el aumentos decretados por las autoridades los precios de todos los productos también subirán. «Sube todo, menos los sueldos. Muchas somos madres de familia, tenemos hijos, van a escuela y no nos alcanza. Subirán las tortillas, el huevo, todo». Un muchacho que caminaba más adelante dijo desconocer quiénes fueron las personas que días atrás atacaron comercios y una sucursal bancaria, pero consideró que «el vandalismo es aprovechado por los que se quieren abusar del pueblo. Nosotros nos manifestamos pacíficamente».
Con su hija en brazos, otra joven afirmó no creer en las medidas anunciadas por el gobernador Miguel Márquez para ayudar a la economía de la población. «No le creo, si no, no estaríamos como estamos. No me pagan tanto como para costear el camión». ¿Qué opinas del aumento de Peña Nieto a los combustibles?, se le pregunta. La respuesta es simple: «Que chingue a su madre».
Jóvenes con peinados estilo punk, adultos mayores y niños, la mayoría de las colonias Vista Hermosa y Villas de San Juan, compartieron los motivos de su protesta. «Estamos en contra de todo, del gasolinazo, del aumento al camión, de que todo sube. Estamos contra quienes nos tratan como vandálicos; nos excluyen del centro por cómo vestimos, por cómo pensamos. Queremos que nos escuchen», dijo uno. Otro explicó que cada 2 de octubre salen a marchar en esta ciudad, pero la mayoría de las manifestaciones a las que asisten son en otros estados y aun en la Ciudad de México. «En León son muy conformistas, pero ahora ya son muchas manifestaciones, ya somos muchos». Cuando se le pregunta si cree que con las manifestaciones se podrá revertir el gasolinazo y el incremento al transporte, una joven llamada Kenia interviene: «No, a pesar del desmadre creo que les vale madre».
Ya frente a la presidencia municipal, para abrir el improvisado mitin donde a todo el que quería se le ofreció el micrófono, alguien pide: «¡Vamos, compas, un grito para que les duela hasta el culo: Viva México, Viva México!». Entonces se desata la indignación: «Estamos hasta la madre de que los funcionarios ganen millones y al obrero le den migajas». «Los que vandalizaron fueron enviados del gobierno, infiltrados del gobierno». «¿Tenemos miedo?», pregunta a la concurrencia, y la multitud contesta a coro: «¡No tenemos miedo, no tenemos miedo!».
Con una rosa en la mano, otro joven señala hacia el palacio municipal para decirle al alcalde Héctor López Santillana: «¿Por qué nos estás investigando? Nosotros no somos los delincuentes, eres tú. Nosotros sólo estamos alzando la voz por el pueblo, porque la gente te quiere decir: ‘ya estamos cansados de políticos corruptos y rateros que nos han estado desangrando. Porque no es otra cosa más que estar cansados de esta mierda de políticos que están ahí, ellos son los delincuentes, nosotros no’. El pueblo le quiere decir: ¡Fuera Santillana, fuera Santillana!».
En su turno, un muchacho apunta hacia los policías para denunciar que «estos señores que están aquí, diario, diario que salgo de mi casa me están deteniendo por traer rastas, por consumir mariguana, que para empezar no es un delito, es una falta, y no tienen por qué llevarnos a la cárcel, no tienen por qué revisarnos. Según el artículo 16 de la Constitución, nadie puede invadir nuestra privacidad sin una orden judicial. Así que no existen las revisiones de rutina. Hermano, somos consumidores conscientes, somos pachecos conscientes. El pacheco es hermano, es consciente, no es un delincuente. No somos narcotraficantes, yo tengo un trabajo honrado, aparte de hacer rap soy chef. Y quiero ser muy claro, no soy delincuente, pero si por esto me quieren detener, agentes, adelante».
Otro hombre denunció que la policía irrumpe en las casas de su colonia para sacar y detener a los jóvenes por «consumir guare, no mariguana. Eso no me gusta, estamos en un país que para qué les digo. Esas cosas que pasaron (los ataques a comercios y bancos) son puras cortinas de humo para que la gente se vaya para otro lado. Qué bueno que está protestando la gente, León está despertando».
Una mujer de edad madura contó que nunca antes había asistido a manifestaciones, pero que el sábado al bajar del camión cerca de su casa un policía la abordó. «Para intimidarme me pidió mi nombre, mi teléfono, porque he participado en las protestas de ahora contra el alza al transporte. Pero no tengo miedo, voy a seguir». Otro joven la secundó: «Despierten, ellos te quieren con miedo, la iglesia te quiere sumiso. ¡Únete, únete».
Los agentes municipales que escuchaban las quejas de los leoneses no sólo eran los que cuidaban las puertas de la alcaldía, sino unas decenas más que se metieron entre el grupo de manifestantes. A ellos y a los gobiernos los jóvenes les dedicaron la canción Gimme the power, del grupo Molotov.
«No quiero»
Ahí, ante la mirada de la veintena de policías que resguardan la alcaldía, Adán toma el micrófono y lee: «Al pueblo de México. A todos los pueblos y gobiernos del mundo: hermanos, nosotros nacimos de la noche, en ella vivimos, moriremos en ella. Pero la luz será mañana para los más, para todos aquellos que hoy lloran la noche, para todos a los que se les ha negado el día. La luz para todos, para todos todo, para nosotros nada. Nuestra lucha es por hacernos escuchar. El mal gobierno dicta soberbia y tapa nuestros oídos con cañones. Nuestra lucha es por un trabajo justo y digno, que el mal gobierno compra cuerpos y vergüenza. Nuestra lucha es por la vida, y el mal gobierno ofrece muerte como futuro. Nuestra lucha es por la justicia, y el mal gobierno se llena de asesinos y criminales. Nuestra lucha es por la paz, y el mal gobierno anuncia muerte y destrucción».
Añadió: «Techo, pan, salud, educación, independencia, democracia, libertad. Esas fueron nuestras demandas en la larga noche de los 500 años, esas son hoy nuestras exigencias. Le pido al que sienta que le está jodiendo la vida el gobierno que por favor se una, que piense en sus niños pequeños, que piense un poco en la vida que les va a dejar. Si quieren dejarles a un par de rateros o a un ratero mayor, esa es decisión de ustedes. Yo no pienso hacerlo, yo tengo un hijo pequeño y me vale madres si el gobierno me mata, pero yo quiero dejarle un país limpio de ratas. No quiero que el gobierno manipule después a mi niño con más televisión y noticieros donde se dice que somos unos buenos para nada, unos revoltosos. La anarquía no sirve, eso es lo que nos dicen. La anarquía es la libertad de este país, la anarquía es todo el país si se une. Si no se unen, no somos nada. En cambio, siento que todos los que estamos aquí… me da gusto verlos a todos luchar por la libertad. ¡Ni un paso atrás, ni un paso atrás!».
Luego explicó que está reclamando «lo que por derecho corresponde a los leoneses, un trabajo justo, que el gobierno entienda que los impuestos no son para ellos, son para mejorar el país. A los interesados -el presidente, los senadores, los diputados-, ese dinero no es de ellos, ese dinero es de los mexicanos. Lo único que peleamos es que el impuesto sea menor y que vean que hay gente a la que le importa el país, que si el gobierno piensa que lo va a sofocar con una cuadra de policías y perros guardianes en su palacio de lujo, es una mentira. Afuera de eso estamos nosotros, ellos no podrán salir si nosotros no nos vamos. La lucha sigue, seguirá por siempre. Los impuestos son para tener mejor al mexicano, no para joderlo. (Pero) los impuestos son para sus casas de lujo, sus autos de lujo».
Le envió un mensaje a Enrique Peña Nieto: «¿Qué prefiere? ¿Tener un país que lo considere un rata o que se diga que fue el mejor presidente de México? Pero por así decirlo, no creo que lo acepte. creo que a él lo que le importa es el dinero. Un presidente que se llena los bolsillos con el dinero del pueblo no es un buen presidente, ni justo».
Se amparan
A unos metros de distancia, integrantes de la Coordinadora Popular Leonesa se instalaron una mesa para invitar a los ciudadanos a sumar sus firmas para presentar un amparo colectivo. Estuvieron ahí desde las 17:00 hasta las 21:00, y de acuerdo a Encarnación Montiel y Carlos Guzmán Mendoza al cierre lograron alrededor de mil adhesiones.
Denunciaron que el gobierno municipal ha enviado personas para acabar con las protestas. «Utilizan las prácticas del PRI de los años 70, el descrédito. A los negocios ya no los dejan pasarnos la luz, por eso estamos a oscuras». «Mira el mitin -dice Encarnación-, todos bien chicos y el grupo lleno de policías. Quieren intimidar». Carlos, a su vez, estimó que la estrategia del Estado «es meter infiltrados para provocar violencia. Eso es simplemente terrorismo de Estado, quieren hacer creer a la gente que las personas que manifestamos nuestra opinión libremente somos violentos, que tenemos tendencias a la violencia, que queremos causar daños a la población. Esa es la estrategia que utiliza el gobierno para criminalizar la protesta, eso es terrorismo de Estado».
Carlos Guzmán también se refirió a la justificación que dio el presidente Enrique Peña Nieto para decretar el incremento de los combustibles: «Si le pedimos a López Santillana que baje el transporte público nos va a remitir a Peña Nieto, y si al presidente le pedimos que revierta el gasolinazo, ¿qué, nos va a referir con los de la OPEP, con Donald Trump? A la pregunta de Peña Nieto de qué haríamos, yo le diría: ‘renunciaría si tuviera un poquito de dignidad y esperaría una persona que tuviera la capacidad para dirigir al país».
Aquí también se invitó a los ciudadanos que quisieran expresar una opinión. Un señor de edad avanzada denunció que tiene que trabajar porque recibe una pensión «de miseria» y que es totalmente injusto lo que hace el gobierno con los aumentos. «Tenemos que unirnos».
Otro más, que dijo ser monje budista, consideró que «el gobierno tiene infiltrados para que tengamos miedo, pero es tiempo de decirle a estos señores que estamos unidos. Ayer 30 mil personas estaban en el juego de León, que se tiene que pagar para entrar al estadio y se beneficia a empresarios que tienen mucho dinero, que no necesitan. Pero para cosas más importantes como esta somos pocos. Es tiempo de decir que esto es cosa de todos, que aumenta la gasolina, el transporte, las tortillas y que nos afecta a todos. Esto no puede seguir así. Los delincuentes son ellos2.
Un joven padre de familia comentó a su vez que nunca ha sabido nada de política y que jamás ha participado en manifestaciones. Pero que ahora considera que es necesario no quedarse callado,.
Foto de portada e interiores: Agustín Galo Samario / SomosMass99.







Comparte en Facebook
Twittéalo








