SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Ciudad de México. / Domingo 27 de marzo de 2016
La Constituyente Ciudadana Popular (CCP), iniciativa impulsada dese febrero de 2015 por el obispo Raúl Vera López, el escritor Javier Sicilia, el pintor Francisco Toledo, el sacerdote Alejandro Solalinde, los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, periodistas y organizaciones sociales, exigió al gobierno de Honduras el respeto pleno de los derechos humanos del activista Gustavo Castro Soto, a quien se pretende «incriminar», y que le permita volver a México sano y salvo.
«Nos preocupa su integridad física y mental, especialmente porque para nadie es desconocida la empatía de los dos últimos gobiernos hondureños con el proyecto de recolonización de nuestros pueblos. Proyecto encabezado por La Casa Blanca y diversas multinacionales que se disputan los bienes comunes, humanos y naturales de Mesoamérica y otras regiones similares», expresó la CCP a través de un pronunciamiento hecho público este fin de semana, en el que hace notar que Gustavo Castro fue el único testigo del asesinato de la defensora indígena hondureña Berta Cáceres el 3 de marzo.
De este modo, al tiempo que demandó que se «suspendan los apremios que el Estado hondureño ejerce en contra de nuestro connacional Gustavo Castro Soto para que pueda poner en resguardo su vida», hizo énfasis en que el gobierno de Juan Orlando Hernández «es hijo del golpe de Estado (de 2009 en el que fue depuesto el presidente Manuel Zelaya) y como tal ha dado muestras suficientes de su carácter represivo y de su vocación para ejercer el terror de Estado contra sus connacionales.
En ese mismo tenor, en el documento titulado Solidaridad con Gustavo Castro Soto, la CCP sostiene que «al igual que el gobierno mexicano, el hondureño está comprometido con la destrucción de los territorios y comunidades que los habitan, con la afectación de miles de familias que viven de bienes naturales como el agua, la tierra y el aire», todo lo cual constituye el motivo principal que «llevó al asesinato de Berta Cáceres», precisamente, «el de luchar contra esos megaproyectos: Gustavo Castro compartía la misma trinchera».
A continuación el posicionamiento íntegro:
Solidaridad con Gustavo Castro Soto
A todo el pueblo de México
Al hermano pueblo de Honduras
A todos los pueblos de América Latina
A raíz del asesinato de la ambientalista Berta Cáceres en Honduras, el pasado 3 de marzo, y de la retención por parte del gobierno hondureño del mexicano Gustavo Castro Soto, único testigo del crimen y a quien pretenden incriminar con líneas de investigación deshonestas, negándole copia de sus declaraciones y descalificando su defensa legal, la Constituyente Ciudadana-Popular llama a redoblar esfuerzos para que nuestro connacional pueda regresar a México de forma inmediata.
Nos dirigimos al gobierno de Honduras para exigirle el respeto pleno de los derechos humanos de Gustavo Castro Soto. Nos preocupa su integridad física y mental, especialmente porque para nadie es desconocida la empatía de los dos últimos gobiernos hondureños con el proyecto de recolonización de nuestros pueblos. Proyecto encabezado por La Casa Blanca y diversas multinacionales que se disputan los bienes comunes, humanos y naturales de Mesoamérica y otras regiones similares.
Demandamos que se suspendan los apremios que el Estado hondureño ejerce en contra de nuestro connacional Gustavo Castro Soto para que pueda poner en resguardo su vida. El riego que corre Gustavo es evidente. El gobierno actual es hijo del Golpe de Estado y como tal ha dado muestras suficientes de su carácter represivo y de su vocación para ejercer el terror de Estado contra sus connacionales.
Su complicidad con las empresas trasnacionales y sus megaproyectos ha sido denunciada en diversos foros internacionales, a tal grado es el desprestigio que pesa sobre el Gobierno hondureño que Finlandia y Holanda han suspendido convenios de cooperación. Al igual que el Gobierno mexicano, el hondureño está comprometido con la destrucción de los territorios y comunidades que los habitan, con la afectación de miles de familias que viven de bienes naturales como el agua, la tierra y el aire. El motivo que llevó al asesinato de Berta Cáceres fue precisamente el de luchar contra esos megaproyectos: Gustavo Castro compartía la misma trinchera.
Refundar nuestros países desde el pueblo, desarrollar la construcción de nuevos sujetos ciudadanos y populares para la refundación de nuestros países es una tarea que compartimos con el pueblo hondureño, con sus hombres y mujeres.
Desde nuestro ser mesoamericano, desde nuestro empeño de hacer realidad un nuevo constituyente en México, llamamos a las organizaciones civiles y sociales, a gobiernos progresistas, de Honduras, del Continente y de otras partes del mundo a respaldar las diversas iniciativas para que el crimen, entre otros, cometido en la persona de Berta no quede impune. Y particularmente les pedimos su solidaridad para que el compañero Gustavo Castro Soto pueda volver a México inmediatamente.
Constituyente Ciudadana-Popular
México. Marzo de 2016
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