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Los 4 elementos, el amor de una princesa y algo más… con la OSUG

Para Ver, Oír y Comer / Sociedad Estado / Top News / 17/06/2016

SOMOSMASS99

 

Roberto Gómez Palacios / SomosMass99

Guanajuato, Gto. / Jueves 16 de junio de 2016

 

Los rostros de los autores del programa 17 de la primera temporada de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) que se interpretarán este viernes empiezan a aparecer desde el lunes 13 por la mañana en el Teatro Principal. El director de la semana es el maestro Armando Pesqueira, que es originario de Tijuana, dirige la Orquesta Filarmónica del Estado de Chihuahua desde 2007 y que ha trabajado con la mayoría de las orquestas del país. Comenta que su trabajo al frente de la Ofech es de tiempo completo, responsabilidades que no le dejan lugar para el ocio y poco a poco le han ido alejando de sus aficiones, como viajar, hacer ejercicio, andar en bicicleta, cocinar y comer.

Desde el mismo lunes el maestro Pesqueira “hace sonar” las tres obras que se abordarán en el estudio diario empezando por Los 4 Elementos del compositor Suizo Frank Martin, que es la segunda obra del programa. Enseguida se toca la Overture Gwendoline del compositor Emmanuel Chabrier, con la que se se abrirá el programa. Para la segunda parte deja la Sinfonía número 5, llamada Reforma, de Félix Mendelsshon, compositor alemán con el que terminará el programa musical de la semana.

Emmanuel Chabrier tiene como fecha de nacimiento el 18 de enero de 1841 en Ambert, Francia. Falleció el 13 de septiembre de 1894  en París. Se casó con Marie Alice Dejean; fue conocido como compositor y pianista. Hijo del abogado Jean Chabrier, tuvo sus primeras clases de piano a los seis años. Estudió piano con Edward Wolff, composición con T.E. Semet y Aristide Hignard, y violín con Richard Hammer. Fue amigo y admirador de pintores como Auguste Renoir, Claude Monet y Édouard Manet. Desde el punto de musical era admirador de R. Wagner y de otros autores franceses como él, tal es el caso de Gounod, Saint-Saënts, Fauré, Debussy. Pero sobre todo deja ver la influencia que tuvo en sus obras el autor de Dei Meistersinger, Der Ring y Tristán, es decir, Wagner. De hecho, en alguna ocasión realizó una visita a Alemania especialmente para oír el Tristán.

Chabrier fue mucho más importante de lo que podemos ver a primera vista. Algunas de sus partituras para orquesta son maravillosamente imaginativas, muestran su parentesco con las obras de sus amigos pintores impresionistas y los compositores avant-garde. A la vez, su armonía y estructuras son también influencias en Debussy, Ravel y Poulanc. No se le puede juzgar solamente por obras como España y Joyeuse Marche, partituras que reflejan las cualidades de las que hemos hablado. Las óperas Gwendoline y Le Roi malgré lui (El Rey a su pesar) tuvieron grandes éxitos en Alemania. La primera es la historia de una princesa que ve al reino de su padre agredido por un ejército invasor y que termina enamorándose de un teniente integrante del batallón enemigo. A esta ópera pertenece la obertura del programa 17.

Sin solista por esta ocasión, la segunda pieza de la primera parte del programa la ocupará Frank Martín con Los 4 Elementos. Aquí algunas citas para conocer un poco al compositor suizo:

“Cuando toco el Polyptyque de Frank Martín siento la misma responsabilidad que cuando interpreto La Chacona de Bach”: Yehudi Menuhin.

“Su trabajo destaca como una roca y sostiene credibilidad en el futuro de la música”: Dietrich Fischer-Dieskau.

“Frank Martín tuvo el valor de enfrentar el problema del lenguaje musical de nuestro tiempo en toda su generalidad y trascendencia. Es por ello que, logrados sus objetivos, es un compositor de importancia universal”: Ernest Ansemet.

“Muchos compositores de este siglo son admirados. Frank Martín es admirado y querido”: Paul Badura-Skoda.

“Frank Martín siempre ha pertenecido al mundo de la élite de la música, debido únicamente a su genio creativo, alimentado por la meditación en silencio en su trabajo y por el fervor de su fe”: Pierre Fournier.

INTERIORES OSUG (6)

Basten esos comentarios para conocer un poco de Frank Martin como compositor, el menor de diez hermanos hijos del pastor calvinista llamado Charles Martín. Escribió la Pequeña Sinfonía Concertante, que le dio reputación internacional. Otras de sus obras son dos conciertos para piano, uno para  violín, otro para violonchelo y uno más para siete instrumentos de aliento.

Los 4 Elementos comienzan con La Tierra, que es un movimiento muy lento escrito en ¾. Le sigue El Agua, que comienza con la intervención de las dos arpas y el piano con el acompañamiento de las cuerdas. Luego, El aire, que inicia con un solo de oboe muy destacable en un movimiento escrito en 3/8, no es muy rápido pero simple y ágil. Termina con El fuego que muestra un cambio constante de tiempo de 2/2, ¾ y 3/2, lo que da la impresión de un cambio y movimiento constante.

Félix Mendelssohn-Bartholdy (1809-1847) era hijo de una familia de banqueros de Hamburgo-Berlín, que le otorgó una solidez física, mental y moral. Su abuelo era filósofo y entre sus amigos figuraban Schlegel, Heine, Spohr, Kalkbrerenner y Moscheles, que también lo eran de la familia. Los Mendelssohn eran judeocristianos, de principios muy humanitarios. Los padres educaron a los hijos con cariño, inculcándoles principios como el apego a las tareas escolares, el trabajo bien hecho y el amor a las bellas artes. Debían, como obligación, pintar, dibujar, interpretar y componer música de forma habitual.

Así, el maestro Félix fue desde niño un prodigio, con disciplina y orden en el trabajo musical de todos los días. La gran parte de su música comporta un gran equilibrio entre forma y propósito. Compuso solamente obra temprana, ya que murió muy joven, a los treinta y ocho años. El Concierto para violín es de repertorio y lo compuso durante su último año de vida, por lo que podemos afirmar que el genio artístico nunca lo abandonó. Su facilidad y rasgos elegantes están llenos de vitalidad, con una habilidad artística que se combina con la imaginación romántica. De sus sinfonías las que más llaman la atención son la Scottish (Escocesa) y la Italian (Italiana). Sin embargo, la Sinfonía Reformatium (Reforma), escrita seis años después de su primera sinfonía en do menor, en 1830, a los 21 años, resulta importante y digna de ser interpretada. Lleva un propósito romántico que simboliza el antagonismo papal-luterano mediante motivos opuestos. Sin embargo no existe conflicto en esta música.

Este viernes, por la noche, es hora de ir al Teatro Principal a escuchar a la OSUG.






Luis López




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