SOMOSMASS99
Alfonso Díaz Rey*
Viernes 16 de febrero de 2018
Así como hubo alguien que quiso enseñarnos a «ler» (y dos de los que aprendieron con él dicen «volvido» y «resolvido»), ahora salió uno que quiere enseñarnos como votar.
Resulta, pues, que quien funge como titular en la Secretaría de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, exhorta a que los partidos no fomenten el voto antisistémico con descalificaciones entre ellos y conmina a conducirse con civilidad en esta coyuntura electoral[i].
Al señor Navarrete Prida habría que recordarle que los partidos políticos son parte esencial de este sistema, que si algo hacen es mantenerlo y reproducirlo por todos los medios posibles, ya que muchos de sus integrantes han hecho de la política una forma de vida, por ello son incapaces de atentar contra la mano que les da de comer, de ahí que mentiras, denuestos, descalificaciones, promesas que nunca se cumplirán e inclusive atentados contra la integridad física y moral de los adversarios políticos son prácticas comunes en las campañas electorales.
Algo más, las críticas o posiciones antisistémicas no son producto de la actividad de los partidos en épocas electorales, se deben a la prolongada devastación que el sistema económico, político y social en que vivimos, el capitalismo, origina a los pueblos. El nuestro no es la excepción.
A lo que el secretario de Gobernación exhorta es a votar por más de lo mismo. A continuar con la desigualdad, la injusticia, la corrupción, la impunidad, la miseria, la insalubridad, el desempleo, la explotación y todas las linduras propias del capitalismo, sin tocarlo siquiera con el pétalo de una crítica o de un voto en contra.
Debido a la enajenación inducida por el grupo en el poder, quizá algunos sectores del pueblo no estén lo suficientemente politizados y traten nuevamente de engañarlos y cooptarlos para manipular la elección. No lo dudamos. Sin embargo, algo que es seguro y que se percibe en casi todos los estratos sociales, es que la gente está cansada de promesas incumplidas que reciclan sexenalmente y ve cómo los sueños que le vendieron se alejan cada día más de la realidad.
Las expresiones antisistema en tiempos electorales se dan, en parte, vía el abstencionismo o la anulación de las boletas electorales; aunque son muestra de descontento, esas manifestaciones son insuficientes para preocupar al grupo en el poder, sobre todo porque son acciones individuales y sin una base organizativa.
Se preocupan, y buscan formas para atacarlas o desvirtuarlas, cuando surgen organizaciones que presentan alternativas viables, sustentadas por un programa que considera y prioriza las necesidades más apremiantes del pueblo, porque ello puede conducir a la unidad de amplios sectores de la sociedad para lograr, desde abajo, un cambio que se traduzca en nuevas relaciones de convivencia que permitan una existencia digna para quienes habitamos este país.
A esto último teme el grupo en el poder, porque de realizarse tal cambio perdería los privilegios que da esa posición. Por esta razón promueven, mediante el miedo, el rechazo a todo lo que sea distinto de su normalidad y de su «estado de derecho». Por ello nos invitan a seguir con más de lo mismo.
Lo que nosotros podríamos perder son las cadenas con que el sistema nos ata al servicio de esa minoría que detenta el poder. Ganaríamos en dignidad y todo lo que ello significa.
[i] Periódico La Jornada. Viernes 9 de febrero de 2018, p. 6
*Alfonso Díaz Rey es miembro de la Constituyente Ciudadana Popular y del Frente Regional en Defensa de la Soberanía en Salamanca, Guanajuato.
Foto de portada: Blog PRI Michoacán.
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