SOMOSMASS99
Roberto Gómez Palacios
Lunes 18 de diciembre de 2017
Hablar de microtonalismo es hablar de microtono y de microintervalo. Sabemos que una escala se forma por tonos y semitonos, y que estos son medios tonos o sea la mitad de un tono. El intervalo en la música se refiere a la distancia que existe entre una nota y otra: la distancia entre un RE y un MI es un intervalo de un tono. A los intervalos de un tono entre una nota y otra los músicos le llaman segunda mayor. La distancia entre MI y FA es de medio tono o de un semitono, a estos intervalos de medio tono los llaman segunda menor. También existen entre las notas distancias más grandes. A los intervalos más grandes les llaman de tercera, cuarta, quinta etcétera. El microtonalismo o microtono o microintervalo son distancias o intervalos más pequeños. El oído humano cuando es educado es capaz de distinguir o discernir intervalos de 1/3, 1/4, 1/5, 1/6 y muy posiblemente hasta 1/16.
En la música tradicional la octava se construye con tonos y semitonos, y se puede dividir hasta en doce medios tonos exactamente iguales. La idea de algunos de los microintervalos puede hacerse de forma que se relacionen entre ellos melódicamente y armónicamente de la misma manera que los doce sonidos de la octava. Y hay compositores que afirman que el microtonalismo podría llegar a ser una revolución que abriría y ampliaría el horizonte de la música nueva y contemporánea.
Antes de continuar es oportuno tener en cuenta que en la música muchas afirmaciones se ven expuestas a la controversia. Aclarado esto, no se puede hablar del microtono como algo nuevo. Hay quienes afirman que el microtonalismo ha sido herramienta de la música desde la antiguedad y que la música folclórica de algunos lugares de Europa, la música árabe y la india, entre otras, han recurrido a los microtonos. Sin embargo, esta música y sus microtonos son sólo recursos, sin una base teórica que los lleve más allá del accidente, pues carecen de una práctica consciente y razonada.
Un buen número de músicos han utilizado el microtonalismo con un teoría y práctica bien fundamentada y pensada en sus composiciones. Destacan el checo Alois Haba y el mexicano Julián Carrillo Trujillo, del que hablamos en una anterior entrega. Pero no son los únicos compositores experimentales en el mundo: en Alemania, Richard Heinrich Stein, Willi Von Moellendorf, Joerg Mager. En Rusia, Ivan A. Wyschnegradsky. En Fráncia, Gérard Grisey y Tristan Murail. En España, Francisco Guerrero. En Argentina, Walter Mack, y en México Javier Torres Maldonado y Armando Nava Loya. Estos maestros crearon instrumentos en microtonos: clarinetes, pianos, armonios y escribieron libros acerca del tema. El italiano Ferruccio Busoni también incursionó en el terreno de los microintervalos. No pueden faltar las matemáticas, el peruano Charles Antonio Loli Antequera se ha basado en modelos matemáticos y sigue desarrollando su propuesta. Antes de él, Iannis Xenakis, compositor francés de origen rumano y padres griegos.
Xenakis es todo un personaje: inició como autodidacta, estudió ingeniería en el Politécnico de Atenas y trabajó con Olivier Messiaen. Aunque tiene composiciones para grupos pequeños de instrumentistas y solistas, compuso música orquestal que muy posiblemente es lo más importante de su producción. Además de ingeniero y compositor, fue arquitecto. Se ayudaba para sus composiciones de métodos basados en el cálculo de probabilidades. Las matemáticas de la probabilidad debido a su interés en manejar el mayor número de eventos musicales. Xenakis introdujo el término «música estocástica», «música de búsqueda» y se refiere a una composición en la que se usan las leyes de las probabilidades.
No es sencillo interpretar ésta música, tal vez tampoco oírla, escucharla. A éste punto queríamos llegar: ¿cómo podemos encontrar los microtonos, los microintervalos, el microtonalismo y nos sean accesibles? No se extrañe que el microtonalismo pueda ser tan difícil y tan fácil de encontrar como una segunda menor, una segunda mayor o los intervalos más grandes grandes como terceras, cuartas, quintas, etcétera. El músico profesional, desde el inicio de sus estudios, practica los intervalos que acabamos de mencionar y así toda su vida musical, sin embargo hasta el final del siglo XX incluyó entre sus rutinas diarias los microtonos.
Hace alrededor de 20 años, un poco menos, en Guanajuato, México, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato estudió y presentó para el público Metastasis, obra de Iannis Xenakis, hecho no frecuente en el país. Para la orquesta significó un trabajo arduo, pesado, difícil. El director de entonces, el maestro José Luis Castilo, comentaba que la obra iba a dejar un beneficio a la orquesta. La obra tiene, entre otras cosas, glissandis y 1/4 de tono. Ahora, en la última gira, la orquesta universitaria llevó en su repertorio la Lucretius Tragicus, pieza del compositor mexicano Jorge Torres Sáenz. El instrumento, como grupo orquestal, reaccionó muy bien a los 1/4 de tono y a los glissandi de la partitura. Al parecer el público también.
Pero nosotros, ¿cómo podemos empezar? ¿Cómo podemos encontrar los microintervalos? Si no es que hemos empezado ya, pues nada más vamos dándonos tiempo para oír, escuchar música. Buscar músicos de buen nivel, orquestas de buen nivel. No necesitamos «leer o saber música». Es suficiente cuando después de la interpretación de la música nos sentimos bien y/o logramos mantener nuestro nivel de calma, tranquilidad y paz. ¿Y los microtonos? En los sones mexicanos, veracruzanos, de la huasteca, potosinos o hidalguenses, podremos notar que la afinación no es exacta, una característica de ésta música. No obstante si somos un poco más exigentes, entonces vayamos al cante flamenco, lugar donde es corriente el uso de microintervalos. Musicalmente, dentro del cante flamenco, una característica del cante hondo -o jondo- es que en sus melodías el cantante, el intérprete (cantaor o cantaora) incluye muy frecuente el uso de intervalos pequeños, inferiores al medio tono o semitono. Con atención lo podremos notar y, si desde luego nos gusta, pronto nos acostumbraremos y podremos percatarnos de cuándo aparecen los intervalos más pequeños al semitono. Luego será sencillo pasar de escuchar una obra tonal a una pieza que contenga intervalos más pequeños al semitono o mediotono, y notar la diferencia.
Imagen de portada: Montse Cortés (Montserrat Cortés Fernández), cantante de flamenco. | Foto: Wikimedia.
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