SOMOSMASS99
Martha Camacho / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / Lunes 25 de abril de 2016
¡No es no, no es no, no es no! Con ese grito que se convirtió en eco al pasar por el pasaje Manuel Leal y multiplicó las voces de hartazgo y de rabia por el acoso, el hostigamiento, los golpes, la discriminación y los feminicidios, más de un centenar de mujeres y algunos hombres se sumaron a la movilización nacional Primavera Violeta contra las violencias machistas.

- Desde el Parque Florencio Antillón, listas para marchar, listas para exigir #NiUnaMás.

- No a la violencia.
Y en ese grito todas expresaron su exigencia a andar libremente por las calles, sin acoso, sin agresiones. “Estamos hartas de vernos morir; de caminar con miedo por las calles o siempre a la defensiva. Estamos hartas de llegar a casa, a la escuela, a las universidades o al trabajo y sentir miedo e impotencia”, así lo señalaron a través del pronunciamiento del colectivo Feministas en Movimiento (FEM), uno de los convocantes a la marcha.
La marea violeta, que en esta ciudad capital recorrió las calles desde el Palacio de Gobierno hasta la Alhóndiga de Granaditas, llevaba consigo a madres, hijas, maestras, activistas y artistas que cuando coreaban “De noche o de día, desnudas o vestidas, en la calle y en la casa que respeten nuestras vidas”, hacían suyo el reclamo porque se declare la alerta de género en Guanajuato.
En esta entidad donde las violencias machistas han matado a 284 mujeres de 2012 a la fecha, de acuerdo a los datos del documento de FEM, un grupo de mujeres irrumpieron en el mediodía de este 24 de abril para hacerse oír. Para decir basta.

- Hombro con hombro, por calles libres de acosadores, por espacios públicos seguros.
Las actrices y activistas sociales Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe acompañaron la marcha: “Como los árboles del principio del tiempo… aquí estamos las mujeres de todos los sexos”, lo dijeron a dos voces, ahí en el kiosko del mercado Embajadoras, donde los domingos se reúnen las buenas y las no tan buenas familias.
El ingenio de Jesusa convirtió algunas consignas en carcajadas de las manifestantes: “Los violadores andan sueltos, vamos a tener que cortarles los estos”. La marcha siguió así, con mujeres que se reconocen en las agresiones, en los piropos no pedidos, en los comentarios sobre sus cuerpos, en los acosos de sus jefes, en los tocamientos que hieren, con mujeres que hoy se saben acompañadas.

- La batucada de jóvenes celayenses dio ritmo a la marcha.
Con blusas, rebozos, faldas y sombrillas violeta, y jacarandas en el pelo, el contingente arrastraba las miradas solidarias de decenas de mujeres que vieron pasar la marcha. En el Jardín de la Unión una joven con un bebé en brazos gritó entusiasmada: ¡Bravo muchachas! y estalló en aplausos.

- Jesusa Rodríguez: Hemos llegado al límite.
También recogieron los aplausos de adhesión y solidaridad de grupos ecologistas en la Plaza del Músico, donde se realizaba el acto por el Día de la Tierra.
Al final, la toma de la Alhóndiga, sonrisas, abrazos, sororidad. Jesusa reflexiona sobre el papel de los violadores: ¿Qué tiene de placentero provocar dolor? Las mujeres sabemos que no hay placer en la violencia.
Ni una más, ni una más, ni una asesinada más, con ese grito que se diluyó en la tarde de primavera la marcha termina. Ha sido un buen día.
#VivasNosQueremos

- Frente a Palacio de Gobierno.

- La toma de la Alhóndiga de Granaditas.
Comparte en Facebook
Twittéalo








