Breaking

No todo está perdido

Agustín Galo Samario / Diálogo Estado / No Todo Está Perdido / Top News / 17/10/2014

Contra la delincuencia

 Agustín Galo Samario

 

El ataque a normalistas en Iguala, Guerrero, que dejó 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos y seis muertos, tres de ellos estudiantes, ha venido a comprobar otra vez la teoría de los expertos de que no puede prosperar la delincuencia sin la colusión de las autoridades.

Hoy, gracias a las investigaciones realizadas por la Procuraduría General de la República, se conoce que la banda Guerreros Unidos supuestamente pagaba 600 mil pesos mensuales al jefe de la policía preventiva de Iguala, el hoy prófugo Francisco Salgado Valladares. El dato se suma a lo que también ha salido a la luz pública sobre el alcalde José Luis Abarca Velázquez y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa, dos de cuyos hermanos presuntamente pertenecen a aquel grupo delictivo, el mismo que emboscó y desapareció a los normalistas.

Es por demás evidente que las relaciones entre criminales y autoridades de ese municipio gobernado por el PRD no surgieron de un momento a otro, sino que es muy posible se tejieron durante las campañas electorales en ese estado o aún antes. A esa realidad, ni más ni menos, responden los acuerdos para blindar las elecciones del próximo año divulgados la noche de ayer por los presidentes nacionales del PRI, César Camacho Quiroz; del PAN, Ricardo Anaya; y de los perredistas, Carlos Navarrete Ruiz.

Sin duda tienen razón los dirigentes de esos tres partidos. Si queremos comicios confiables y gobernantes legítimos, no se puede menos que endurecer los controles en las instituciones que hoy están en riesgo de ser infiltradas por la delincuencia y, a la vez, examinar escrupulosamente el perfil de los futuros candidatos a ocupar cargos de elección popular.

Los partidos e instituciones en Guanajuato también deben poner la parte de responsabilidad que les toca. Porque para nadie es desconocido que en las campañas de 2012 un candidato a regidor del PVEM fue secuestrado y que, al iniciar el trienio, por lo menos un alcalde del sur fue intimidado por un grupo delictivo cuando ni siquiera acababa de asumir el cargo. Si queremos un estado que camine con pasos firmes hacia la democracia, es imprescindible enfrentar la corrupción y evitar que los criminales se infiltren en los gobiernos.

[email protected]






Luis López




Entrada Anterior

Posada, Chávez Morado y otros ilustres vivos y muertos

Siguiente Entrada

Coctel de violencia política, pobreza y narco emerge en México





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

Posada, Chávez Morado y otros ilustres vivos y muertos

Raúl Muñiz Torres/ SomosMass99 León, Gto. / 16 de octubre de 2041   El pintor y caricaturista mexicano, José...

17/10/2014