Por un futuro
Agustin Galo Samario
El conflicto que mantiene en paro desde hace más de un mes al Instituto Politécnico Nacional entra ya a una etapa sin retorno. A partir de hoy, si hacemos caso al desplegado que directores de las distintas escuelas publicaron en la prensa nacional este viernes, los estudiantes deberán dar por perdido el semestre en curso. Por supuesto, incluidos los alumnos del CECyT 17 de Las Joyas en León y de la UPIIG en Silao.
Pero si tomamos en cuenta las posturas asumidas a lo largo de estas semanas por los directores del CECyT 17, Italibi Hernández Díaz, y de la UPIIG, Aldelmo Emmanuel Reyes Pablo, tal vez las aseveraciones publicadas también tengan el objetivo de empezar a culpar a los propios politécnicos de las consecuencias de haber suspendido clases.
No se debe olvidar, por controvertido que parezca, que el problema no lo iniciaron los jóvenes sino las propias autoridades educativas al aprobar un reglamento interno y nuevos planes de estudios que afectan en principio a quienes cursan las carreras de Ingeniería en Biotecnología e Ingeniería Farmacéutica, en un futuro cercano a los del nivel medio superior y, en general, a todo el estudiantado.
Nadie podría creerle a la directora del CECyT 17 cuando les decía a sus alumnos que no les afecta el cambio de planes de estudio, toda vez que a ellos solamente aplica el aprobado en 2004. De hecho muy pocos lo hicieron. Pero aunque la mayoría sabe que de prosperar la iniciativa de la ahora ex directora general del IPN, Yoloxóchitl Bustamante, cuando en los años siguientes ingresen a cualquiera de esas carreras ya no podrían obtener el título de ingenieros y sólo tendrían la posibilidad de ser técnicos superiores universitarios, lo que desactivó su intención de sumarse al paro de sus compañeros del Distrito Federal fue la presión ejercida por la propia Italibi Hernández.
Si bien la intención puede ser culparlos de esta crisis, se debe tener en cuenta que buscan los y las estudiantes del IPN es tener la certeza de que sus carreras son de nivel licenciatura, lo que les asegura un desempeño profesional. Y que para lograrlo, deben transformar en hechos las promesas de los secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, en el sentido de que no se aplicarán los nuevos planes de estudios ni el reglamento interno. Pero además, que deben iniciar el proceso para la autonomía del Politécnico Nacional para que intentonas como las de Yoloxóchitl Bustamante no se vuelvan a repetir. Ese es el asunto de mayor importancia. Tal vez pierdan un semestre, pero lo que está en juego es su futuro. Las y los alumnos lo saben, y parecen decididos a luchar por él.
Comparte en Facebook
Twittéalo








