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Perdón, Marisela Escobedo, por haberte dejado sola

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SOMOSMASS99

 

LA COLUMNA ROTA

Frida Guerrera*

Miércoles 25 de noviembre de 2020

 

Estoy hecha de retazos, así como Cora Coralina

 

El 17 de octubre de 2020 me senté a ver el documental Las tres muertes de Marisela Escobedo, muy comentado en redes sociales y medios de comunicación. Desde el primer minuto las emociones fueron innumerables, todas las tonalidades fueron mostradas en la historia de vida y lucha de una mujer, de una madre, que solamente buscaba justicia para su pequeña de 16 años, a la que su pareja Sergio Rafael Berraza Bocanegra asesinó. Las tres muertes de Marisela están por llegar a los diez años, y una década después de tan terrible asesinato en plena calle la historia de Marisela y su pequeña Marisol Rubí Frayre Escobedo es horrorosamente actual. Miles de mujeres han sido asesinadas desde entonces, tal vez la mayoría no físicamente, pero le aseguro que muchas están muertas en vida buscando justicia para sus hijas asesinadas. 

Muchas de ellas se quedan inertes ante la impunidad. Como Verónica Téllez, quien hasta el momento sigue esperando que den con el asesino de su pequeña Martha.

El 21 de febrero de 2016 quedó grabado en la mente de Verónica Téllez. Su hija Martha Castillo, de 17 años, había desaparecido después de salir a ver a su novio en Chicoloapan, Estado de México. Su cuerpo fue localizado el 25 de febrero del mismo año en un terreno de Ixtapaluca. Cuando la identificó en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) sólo pensó en esto: «Mi pequeña era muy friolenta, le puse un suéter para que ya no tuviera frío”. Hasta el día de hoy no hay ni siquiera un sospechoso por el feminicidio de Martha. Vero se encuentra enferma, temiendo morir en cualquier momento. Verónica me dice que desde el 29 de febrero de 2016, el día que sepultó a Martha, se encuentra muerta en vida. Su casa deja esa misma sensación. La soledad acompaña a esta mujer, la depresión se quedó eternizada.

Blanca Estrada, madre de Diana Lizeth, a quien le quitaron la vida el 21 de abril de 2016 en Monclova, Coahuila, fue asesinada junto con su hija en más de una ocasión. La primera, ese 21 de abril cuando el asesino le asesto 32 puñaladas a su niña. Javier «El Demonio» fue localizado y detenido el mismo día. Las investigaciones arrojaron que el joven era conocido en el barrio como “El Demonio”, que no terminó la escuela por mala conducta y consumía todo tipo de drogas, según informó la propia madre, Alicia Hernández. Sin embargo, el juez le informó que no podía ser detenido porque el asesino sólo tenía 13 años. 

Después de un proceso judicial de 10 meses, el 20 de febrero de 2017, Javier  fue encontrado culpable por el homicidio. Pero a pesar de ello quedó en libertad. Su sentencia: tres años de vigilancia familiar. Desde entonces ha sido detenido en varías ocasiones por acuchillar a otros menores. «¿Dicen que no es violento?, mató a mi niña de 32 puñaladas (10 fueron mortales). ¿Eso qué es? Dicen que no hay pruebas suficientes, ¿y la ropa ensangrentada y los tenis de (Javier) que estaban ensangrentados, el cuchillo, los pedales de la bicicleta? -denunció, y dio a conocer-. Él declaró que no estaba arrepentido, ¿entonces de qué hablan? ¿Que alguien me diga entonces qué es ser violento?». Blanca sabe que la justicia es inequitativa. Recién terminó la preparatoria y está por entrar a la universidad para estudiar Derecho, porque espera que un día los adolescentes sean juzgados por la crueldad de sus crímenes, no por su edad.

En agosto de 2016, Francia Ruth Ibarra Ramírez, de 26 años de edad, conoció a través de la red social Tinder a Emmanuel. Después de unas semanas se hicieron novios. El novio de Francia evitó convivir con la familia de ella y nunca fue a su casa, siempre la citaba en lugares ajenos a su domicilio. La mañana del sábado 3 de diciembre, a las ocho horas, Ruth, la madre de Francia, la llevó a la escuela de Idiomas de la Universidad de Guanajuato, en donde estudiaba inglés.

El 10 de diciembre del mismo año los restos de Francia fueron encontrados en el departamento de Emmanuel. Luego de cuatro años, el 24 de abril de 2020, el feminicida fue condenado a 60 años de prisión. Sin embargo, Juan Manuel Palacios, abogado defensor de Emmanuel Denalí, apeló la sentencia que le fue dictada en abril pasado a su cliente bajo el argumento de que el joven padece de sus facultades mentales.

Arturo, el padre de Francia, ha enfrentado todo tipo de omisiones, corruptelas, amenazas de muerte en la búsqueda de justicia para Francia. La sentencia a Emmanuel Denalí Valdés Bocanegra, por 60 años, se logró por la presión y empeño por obtener justicia de parte de la familia de Francia Ruth. A pesar de la sentencia, la zozobra continúa. Arturo teme que la apelación interpuesta por la defensa de Emmanuel favorezca al asesino y logren lo que desde un primer momento han buscado: librar a Emmanuel de la justicia.

El 1 de enero de 2019 el cuerpo de Camila Espinoza, de nueve años, fue encontrado a 24 pasos de su casa. El asesino Marciano Cabrera Romero fue detenido el 3 de enero del mismo año. El 24 de febrero de 2020 fue sentenciado a prisión vitalicia. Las autoridades cacarearon el logro. No obstante, en octubre de 2020 la sentencia fue reducida por la juez a 64 años. Para Lupita y José Manuel, fue una puñalada más al corazón. «Nos dejan con el mensaje de simulación, hasta comunicado mandaron por su sentencia vitalicia. Pero, ¿por qué no comunican que sus sentencias se caen»? Los padres de Cami vencieron el Covid, sin embargo la tristeza eterna jamás la podrán vencer.

Claudia Garibay Huitzaca, madre de Estephanie Rubí Estrada Garibay, de 13 años, y que fuera brutalmente asesinada el 21 de abril de 2017 en Michoacán, vive eternizada en el dolor por haber perdido con tanta saña a su hija mayor. La pequeña fue violada y asesinada por Luis Alberto Hurtado Mora. El presunto responsable fue detenido gracias a una denuncia anónima. Luis Alberto fue vinculado a proceso abreviado por el feminicidio de la pequeña Rubí, dentro de la causa penal 00066/2017, por el hecho que la ley señala como delito de “homicidio calificado”.

El 16 de octubre de 2017 se llevó a cabo la última audiencia ante el licenciado Eduardo Ruiz. Ahí, finalmente, el juez de Control y Enjuiciamiento del Sistema de Justicia Penal, Acusatorio y Oral, Región Uruapan, emitió un fallo como culpable. Fue condenado a pasar catorce años de prisión, y la reparación del daño fue por cien mil pesos. Claudia se quedó con la sensación de que la vida de su hija valía cien mil pesos, que por cierto jamás le dieron como reparación de daño. El asesino en diez años quedará en libertad. Y la pequeña Rubí, jamás va a regresar.

* * *

Las historias en todo el país son muchísimas. Mariselas y Rubís brotan todos los días. Durante las horas que me llevó ver el documental en mi mente percibía a cada una de las familias que he acompañado, los rostros de sus hijas, madres, hermanas, las lagrimas de impotencia y dolor surgían a borbotones.

Cuando terminé de verlo estaba enojada, el llanto era incontrolable. Mi compañero de vida, asombrado me dijo: «Amor, es lo que viven todos los días las Voces. ¿Por qué te duele tanto?». No dije más, me levante del sillón, me refugié en el cuarto que uso como oficina y dejé que salieran todas esas emociones.

Las preguntas otra vez agolpadas en mi cabeza: ¿realmente vale la pena lo qué hacemos? ¿Cuántas madres, padres, hijas, son Marisela y nadie las voltea a ver? ¿Deben ser asesinadas para ser tomadas en cuenta? ¿Cómo detenemos este infierno? ¿Por qué sigue viéndose sólo a las víctimas que dicta la ONG que ha monopolizado el dolor en México? ¿De verdad la forma en la que visualizamos el infierno sirve de algo o alienta a más asesinos?

Me quedé sentada, derrotada, pidiéndole perdón a Marisela por haberla dejado sola, por estar en Oaxaca denunciando otros hechos. Y no escuchar de Chihuahua hasta Oaxaca su grito de dolor.

Hoy 25 de noviembre se conmemora una vez más el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en memoria de las hermanas Mirabal, «Las Mariposas», y es sólo un día que pasa como todos los días para estás familias: gris, frío, invisible para su dolor.

Recuérdenlas a todas porque indivisibles han marchitado millones de flores en sus eternos altares, un sinfín de lagrimas han sido derramadas y continúan siendo volcadas en este momento. El dolor sigue tan fresco como el primer día en que cada una de ellas fue arrebatada cobardemente. Porque hoy, en cada día de ausencia, reclaman Justicia.


¿Eres madre, padre, hermana, hermano, hija, hijo de una mujer víctima de feminicidio o desaparición? ¿Eres sobreviviente de una relación violenta o intento de feminicidio? Búscanos, ayúdanos a visibilizarlas y a contar sus historias: Voces de la Ausencia.

* Comunicadora libre, bloguera mexicana.

@FridaGuerrera

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Voces de la Ausencia @VocesDLAusencia

Foto de portada: Frida Guerrera.






Luis López




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