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Piccolo, un paseo por los sonidos

Para Ver, Oír y Comer / Top News / 02/07/2016

SOMOSMASS99

 

Roberto Gómez Palacios / SomosMass99

Guanajuato, Gto. / Sábado 2 de julio de 2016

 

Las piezas que se han interpretado durante el segundo festival de piccolo organizado por la Universidad de Guanajuato despiertan gran interés por las exigencias del pequeño instrumento. El origen del sonido más antiguo y más natural, con el cual  comenzó la música fue la voz de los seres humanos, de modo que en esta nota haremos un intento de partir de esa idea y de ahí acercarnos a los instrumentos hasta llegar con el flautín, octavino, o piccolo.

En las personas el sonido se produce en la voz por la vibración de dos cuerdas vocales, en realidad pequeñas que se encuentran a lo largo de la laringe. Las cuerdas vibran en razón del aire que tenemos en los pulmones y la altura de los sonidos dependen de la tensión que podamos lograr en las dos cuerdas vocales. Si logramos mayor tensión logramos mayor altura, si queremos ir a los sonidos bajos lo hacemos en sentido contrario. En éste momento debemos anotar que no es recomendable experimentar con nuestra voz, se trata de pensar en los deportes extremos y no hacer nada sin el apoyo de un buen instructor. La boca, nariz y cabeza funcionan como caja de resonancia. Podemos hallar la calidad dependiendo de la flexibilidad y adiestramiento que le demos a nuestras cuerdas vocales. Son cuatro categorías básicas en la voz que definen la altura y el color del sonido que se produce: bajos, tenores para los hombres y contraltos, sopranos para las mujeres.

Dentro de esas categorías podemos ubicar los diferentes instrumentos de la orquesta sinfónica. Si vemos las maravillosas herramientas, útiles, y  armas que un músico de orquesta usa para tratar de imitar en lo posible la  hermosa voz humana, empezando por la cuerda  de grave a agudo, nos topamos en primer lugar  con los contrabajos, luego inmediatamente los chelos, violas y   violines. Por esta ocasión nos saltaremos a los metales o bronces, o sea, el corno francés, la trompeta, trombón y tuba. Existen otros instrumentos  que forman parte  integral de  una orquesta sinfónica: arpa, piano, clavecín, celesta y una gama muy amplía de percusiones, en primer lugar timbales, bombo, caja o tambor pequeño, platillos, pandereta, triángulo. Hay más, aunque algunos se utilizan para determinadas obras.

De la singularidad  de estas herramientas admirables que poco a poco ha creado el ser  humano para tratar de imitar en lo posible la voz de nuestros congéneres, pasemos ahora a comentar algo del fagot, clarinete, oboe, corno inglés, flauta y flautín, octavino o piccolo: son los instrumentos de madera, se llaman así porque originalmente todos fueron construidos de ese material. Pero demos la atención que se merece  el piccolo para tratar de ir un poco más de lo hablado  anteriormente. Al abrir una partitura para orquesta sinfónica los primeros instrumentos que aparecen en la parte de arriba de la escritura corresponden al piccolo y las flautas. Si como decíamos, en un inicio la flauta se construía de madera, actualmente son de meta, generalmente de plata aunque también hay de oro. La flauta tiene tres partes: cabeza, cuerpo y pata. Los sonidos de la flauta se logran al colocar los labios sobre la cabeza de la flauta, lugar donde se halla la embocadura, y cuando de manera coordinada con ambas manos corta y alarga la columna de aire, usando los dedos sobre el cuerpo y la pata del instrumento. La columna corta produce los sonidos agudos y la larga los graves. La flauta travesera o alemana es considerada poseedora de un timbre  puro con una agilidad extrema.

Podríamos pensar cosas parecidas del piccolo, aunque con algunas diferencias importantes: la longitud de uno de estos instrumentos es la mitad que la de una travesera. La altura de su sonido es una octava alta, de modo que hay que tener en cuenta que es más agudo y brillante, por encima de la flauta. Y su escritura es una octava abajo de lo que suena con la finalidad de evitar problemas de transcripción y de lectura. Al principio había piccolos en el tono de Re bemol, sin embargo desde finales del siglo pasado se construyen casi siempre en Do. Otra diferencia a destacar es que el piccolo u octavino no tiene pata, solo cuerpo y embocadura. Los fabricantes llevan al mercado tres flautines o piccolos diferentes: uno construido totalmente de madera; otro de cabeza de metal, cuerpo de madera  y llaves de  metal, y también podemos encontrar fabricados completamente en metal. No obstante que posee un sonido muy agudo y brillante, puede interpretar pasajes muy delicados, finos, cargados de paz y tranquilidad.

El repertorio es sumamente amplio. Es solista como lo son el fagot, el oboe, trompeta, corno francés, flauta, etcétera.  Dentro de la gran y variada colección de solos para octavino, flautín o piccolo, mencionaremos sólo algunos: El pájaro de Fuego, La Consagración de la Primavera de Igor
Strawinsky, y las oberturas de Gioacchino Rossini, El Barbero de Sevilla, Semiramis, La Urraca Ladrona. Dmitri Shostakowitsch tiene solos destacables en cuatro o cinco de sus sinfonías. Richard Strauss escribió El Caballero de la Rosa, Salome, Así Hablaba Zaratustra, P. Tschaikowsky tiene en la cuarta sinfonía un solo de repertorio y estudio obligado. Todos los solos tienen la misma exigencia de estudio y el piccolista los debe tener en su bagaje orquestal. La lista es larga.

El Segundo Festival de Piccolo que se realiza ahora en la Universidad de Guanajuato tiene el propósito de empezar a formar piccolistas profesionales, con bases  y armas suficientes para encarar con éxito el rudo trabajo que les espera al concluir sus estudios. Todos los días a partir del lunes 27 de junio se trabajó en clases grupales por las mañanas, y por las tardes se ofrecieron clases magistrales. El miércoles  29 hubo concurso de piccolistas y el jueves 30 se llevó a cabo en el Museo Iconográfico del Quijote un concierto dedicado al flautín, con David Rivera, piccolista de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, acompañado al piano por Isabel Ladrón de Guevara. La  clausura se realizó ayer viernes 1 de julio en el Teatro Principal, con la participación de los tres primeros lugares del concurso. Tocan en diferentes grupos de cámara integrados por músicos que también han acudido a las actividades del festival dedicadas las flautas y octavinos o piccolos. La última presentación de este evento estará a cargo de la piccolista Virginie Reibel, músico titular de Orquesta Sinfónica de Valenci, y de Beatrice Ovalle, piccolista y flautista co-principal de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato. Serán acompañadas por la Banda Juvenil del Estado de Guanajuato en la interpretación de una obra escrita para dos piccolos con acompañamiento de la Banda de Alientos de Rodrigo Cadet. El concierto es hoy sábado a las 19 horas en el Teatro Juárez.






Luis López




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2 Comentarios

el 05/07/2016

MFSDAgtshdeteghtehbgdndgw

    el 05/07/2016

    en otro idioma malo



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