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Sueños consparanoicos y otras vagas nociones

Para Ver, Oír y Comer / Top News / 30/07/2018

SOMOSMASS99

 

Jack*

 

Sueños conspiranoicos y otras vagas nociones

Soy una de esas criaturas conspiranoicas que creen hay un orden mundial, secreto, que intenta controlarnos, gobernarnos; que mueven los hilos desde las sombras. Esta idea de cómo una institución secreta nos mantiene intoxicados por medio, no sólo de los alimentos, sino de la medicina y otras formas menos comunes de control.

¿Han visto aquellos camiones que pasan por las noches fumigando el entorno?

El Ciberhumano es uno de esos ejemplos –le he llamado así por cuestiones meramente personales–. Trae puesta una mascarilla de uso rudo, de alta seguridad, triple filtro. Casco, equipo de protección en parte de su cuerpo, botas y un tipo de mochila de apariencia cibernética que carga sobre su espalda con una especie de manguera –con la cual va rociando las calles con el gas que sale de ella–.

Aparece ahora para reforzar mi teoría. Justo aquí, afuera de casa.

– Bob y Rob le ladran–.

– El gas es tóxico. ¡No lo respiren!. ¡Cúbranse la nariz!. –Les grito a mis vecinos con enorme histrionismo mientras realizo una oleada de movimientos y de ademanes improvisados a manera de alerta–.

Parecen no escucharme.

Algunos ríen. Otros, actúan con indiferencia.

Para mí es evidente con el sólo hecho de mirar al sujeto así, caracterizado. No puedo evitar el afirmar que aquella sustancia que va arrojando es tóxica, aunque nadie logre creerlo. Aunque parezca una broma sacada de una película de ciencia ficción.

Si esa sustancia no es tóxica, me pregunto, ¿por qué portar una mascarilla de alta seguridad?

Lo observo detenidamente con la intención de ver a través de él. De denunciarlo con la sola mirada.

– A mí no me engañas. Le miro fijamente. Tú eres de esos tipos que propagan virus por las calles para mantener enferma a la sociedad.

Me ha leído el pensamiento. Eso lo sé. Estoy seguro. Ahora mismo comienza a comportarse como apenado –agacha la cabeza. Desvía la mirada–, como justificando el hecho de sentirse obligado a hacer lo que está haciendo.

Bob y Rob dejan de ladrar. Entran en una especie de sopor debido a la ingesta involuntaria de la sustancia.

Se acurrucan.

Los niños del jardín de niños contiguo –a quien el tipo ha fumigado– corren, saltan. Parecen hacer bulla. Estar emocionados. No saber lo que sucede. Parece que juegan. Pero yo creo que ellos también pueden verlo.

Suena el timbre. El tiempo de su recreo ha terminado mucho antes de lo habitual. Las maestras les obligan a correr al edificio; creen que adentro se protegen. Que están seguros.

– La seguridad es sólo una ilusión –grito–. Entre tanto murmullo, apenas logra escucharse mi voz.

– Ellos ya estaban aquí mucho antes de que nosotros llegáramos. Y, nosotros, sólo somos los peones en el inmenso tablero de ajedrez de éste mundo. Su mundo. El mundo que ellos gobiernan. Los Chemtrails, los ciberhumanos, algunas medicinas modernas como las vacunas en moda para evitar toda clase de posible enfermedad en boga, son parte de esta red tejida del sistema; complejo mecanismo de manipulación, control. Pero a mí no me crean nada –me sobresalto, me enojo y hago alarde, con tal de acaparar la atención de mis vecinos– estoy loco.

Cierro los ojos… Vuelvo a abrirlos.

– Este brebaje… ¡Es muy bueno! –le digo a uno de mis amigos, quien de forma muy pausada, asiente. Despacio, desvío la mirada mientras vuelvo a hundirme en el sopor y en el hipnótico trance de la música y de la sustancia.

Esta vez, protegido por el incierto orden del azar, me veo a mí mismo como una forma compuesta de energía. Pura energía, de un color dorado, resplandeciente, radiante como los propios rayos del sol, imparable.

Soy una forma compuesta de energía.

Estoy cayendo en el infinito vacío del universo. Mientras caigo, me devano. Me sostengo. Me expando en todas las direcciones.

Tengo esa sensación… Crezco… Crezco… Continúo creciendo.

Me expando… Me expando…

Me detengo.

Cierro los ojos. Los vuelvo a abrir.

Ahora soy una estrella.


* Jack, por supuesto, es el seudónimo de nuestro autor. Reservaremos su nombre real hasta que él lo decida. Lo que sí podemos decir es que estudió Letras Hispánicas, y que no sólo ama la literatura sino también el cine, los atardeceres y las nubes, ante las que de tarde en tarde se convierte en fotógrafo.

Fotos de portada e interiores: Pixabay.






Luis López




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8 Comentarios

el 30/07/2018

Estoy justamente masticando una idea de ese estilo.
La noción de que no sé nos libres, de qué alguien mueve los hilos de los títeres.

Me gusta mucho la manera en que lo dijiste.

    el 30/07/2018

    Muchas gracias Gween 🙂 ME alegra mucho que te gustara

el 30/07/2018

Y bueno escribí todo chueco…
Me controlaron la mano?
Por medio del celular!

    el 30/07/2018

    hahahahaha

el 26/08/2018

[…] artículo e publica en alianza con SOMOSMASS99 de […]

el 26/08/2018

[…] artículo se publica en alianza con SOMOSMASS99 de […]

    el 04/10/2018

    gracias por publicarlo

el 27/11/2021

Buena esgrima de la pluma, y tan real en este 2021. Me gustó. Saludos al autor y esperemos seguir leyendo su pensamientos



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