SOMOSMASS99
Víctor Corona*
Un campo de lavanda

Un campo de lavanda
que se escurre por una colina muy suave
un campo de lavanda que se exprime
en sudores matutinos
perfumados de brisa.
A lo que tú le llamas bosque
yo le llamo monte
a lo que tú le llamas yerbas
yo le digo
no sé cómo le digo
¿qué es la montaña?
¿no es eso un cerro?
Un campo de lavanda grabado con cincel
en una memoria extraña de lo no vivido
no se puede ir siempre en contra del viento
un campo de lavanda donde yo te veo
acostada
desnuda
bocabajo
con las piernas abiertas.
Con tu sexo que es
como yerbas
como brisas
como un ser
independiente
que respira
que no tiene miedo.
Son lavanda esas flores
perfumadas
violetas
que se escurren hasta el filo del horizonte
tú con las piernas abiertas
con los brazos abiertos
con la boca lista para conectarte con mi alma
esa alma medio triste
que acompañaste todo este tiempo
de lluvia
de encierro
de calamidad
de sueños compartidos.
Tú ya sabes todas mis especificaciones
yo deseo pasar entre la enfermedad
entre el tiempo y la distancia
para cogerte de la mano
con temor de ser pesado
como plomo
tú que levantas el vuelo
yo que ante todo
te deseo
yo que ante todo
te extraño.
Tus besos y tus caderas me abrieron de nuevo
unas puertas que pensé cerradas
estrellas bajo nuestras cabezas
en un desierto tuyo y mío
sin lavandas.
Pero hay sueños e imágenes
hay olores y esencias
estás dentro
y lo siento
a pesar del tiempo
a pesar de que te escabulles
te sigo viendo allí
acostada
entre plantas de lavanda
al bajar la colina
con las manos
con las piernas
con la boca
con el alma abierta
bien abierta.
* Víctor Corona estudió Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Guanajuato, México, y el doctorado en la Universitat Autònoma de Barcelona, España. Actualmente es profesor-investigador por la Universidad de París VIII-Vincennes-Saint Denis.
Fotos de portada e interiores: Pixabay.
Comparte en Facebook
Twittéalo








