Breaking

Violencia de género, y ¿eso qué es?

Sociedad Estado / Top News / 22/09/2014

Emma Aguado / SomosMass99

Acámbaro, Gto. / 21 de septiembre de 2014

“¿A poco?”, dijo Yolanda cuando le platicaron que en Acámbaro hay un grupo que apoya a las mujeres que padecen violencia, torció un poco la boca y preguntó qué tenía qué hacer para conocerlo. Al día siguiente llegó al lugar de reunión del grupo defensor de los derechos de las mujeres y participó en un taller que llevaba un nombre un poco largo, pero que en realidad versaba sobre violencia de género y derechos humanos de las mujeres, “uhmmm… pues quién sabe qué será eso de violencia de género, pero de todos modos me paso a ver, pues ya estoy aquí”, pensó.

La dinámica del grupo fue tan intensa en participación que se sintió motivada a compartir su caso: maltratada, violada, insultada por su primer marido, traicionada por el segundo. Hoy ya no cree en los hombres y lo peor de todo es que su hija pasa por la misma situación pero no se decide a parar con eso. “Por eso vine, por mi hija”, le susurró Yolanda a uno de los coordinadores del grupo. Ese día había decidido que participaría en la marcha por los Derechos de las Mujeres y en Contra del Feminicidio y que trataría de convencer a su hija de que la acompañara, aunque de antemano sabía que no iría porque su marido no lo permitiría.

Mujeres
Acámbaro fue uno de los siete municipios que se sumó al movimiento para visibilizar la violencia contra las mujeres que se vive en la entidad.

Por eso dio tanto gusto verla venir de lejos caminando con mayor seguridad acercándose al contingente, venía muy hermosa vestida de morado con un ramo de flores blancas en la mano. Los que la vimos sabíamos que ella mejor que nadie debía estar en esa marcha, porque sabe lo que es ser víctima de un hombre furioso que sabe tocar los extremos de la muerte. “Una es muy tonta, por miedo no decimos nada y por eso luego nos andan medio matando”. Hoy tiene 65 años y desde hace diez decidió dejar a su marido.

El gobierno

Acámbaro fue uno de los siete municipios que se unieron al esfuerzo por visibilizar la violencia contra las mujeres que se vive en la entidad, decenas de mujeres, jóvenes, hombres, niños y niñas vestidos de blanco y de morado atendieron la invitación del frente amplio de Promujeres Guanajuato en donde confluyen varias organizaciones defensoras de derechos humanos que se creó apenas este año y decidieron salir a las calles a mostrar su indignación frente a la indiferencia de la sociedad ante el aumento de feminicidios, que ya son 114 desde 2013, y gritar que no están dispuestos a seguir cerrando los ojos ante la violencia.

Algunos dicen que fueron 225, otros que 250, hubo quien contó hasta 300 marchantes. El caso es que hoy la cifra sigue siendo imprecisa. Sin embargo el dato podría pasar a segundo término ante el  esfuerzo de esas decenas de almas que caminaron con tanto ahínco por una de las principales calles de la ciudad de Acámbaro. La marcha fue la suma de muchos pequeños actos de solidaridad que al final se volvieron un solo grito: ya basta de violencia hacia las mujeres.

“No es fácil salir a marchar”, dijo Tania, joven preparatoriana que ostentaba una gran manta donde exigía algo por los feminicidios en Guanajuato: “Da pena, miedo, es que no estamos acostumbradas a defendernos”, comentaba mientras volteaba a ver a su amiga quien también le acompañaba. “A mí me pasó con mi novio, pero ya no va a pasar más”, comentó mientras retomaba el ritmo de las consignas. marcha Acámbaro_4

El tema de las agresiones a la periodista Karla Silva también estuvo presente en la marcha contra la violencia de género.

“Yo trabajo para el gobierno y tengo miedo a las represalias por estar aquí, pero no quise que me ganara el miedo”, comentó una de las participantes de la marcha pidiendo se respetara su anonimato. “Ya me pasó una vez, me amenazaron y me pusieron un tachecito en mi carrera profesional en el gobierno. Después me corrieron de mi trabajo, y todo por exigir mis derechos. Aun así quiero ser valiente”, decía mientras su compañera la secundaba agregando que ella vivía lo mismo. “El gobierno dice que hay libertad de expresión, pero cuando uno es doctor, maestro, abogado, que recibe sueldo del gobierno, la libertad de expresión se acaba, hay amenazas, te despiden y te queda una marca para toda la vida”.

Todas y todos

La marcha que inició en Acámbaro en el barrio de La Soledad y terminó en el Atrio Parroquial, incluyó al movimiento ciudadano de ciclistas más importante del municipio Sal a Rodar. “Nos gusta apoyar cuando nos necesitan, tenemos que despertar”, dijo uno de los participantes que no quiso dar su nombre, mientras le daba los últimos toques a sus flores de papel crepé colocadas en el manubrio de su bicicleta.  El extenso contingente desfiló ante la sorpresa de la gente que los veía pasar desde sus ventanas, atrás de sus puertas, asomándose desde alguna tienda, deteniéndose un poco para ver qué estaba sucediendo.

“!Que se escuche hasta Guanajuato!: No estamos solas, faltan nuestras muertas; un feminicidio no es crimen pasional; vivas se las llevaron, vivas las queremos; no somos una, no somos cien, pinche gobierno cuéntanos bien”; gritaban a todo pulmón los participantes.

“¿Ya sabe cuántos municipios marcharon?, preguntaba el coordinador de la marcha Juan Manuel Ayala del Observatorio de Derechos Humanos a un joven experto en manejo de redes mientras caminaban en la marcha. “Sí profesor: San Miguel de Allende, Dolores, Celaya, Irapuato, Guanajuato, León y nosotros. En todos lados estamos gritando las mismas consignas”, dijo satisfecho.

Al llegar al atrio el grupo de estudiantes se dispersó y se quedaron algunos que buscaban escapar del sol penetrante de esa tarde. A los marchantes ya les esperaba un breve montaje artístico haciendo referencia al feminicidio, aportación espontánea de Miguel Tamayo, artista acambarense.

Marcha-León
La marcha en León transcurrió en calma. «Si tocan a una, nos tocan a todas», fue una de las consignas que se escucharon.

Y las mantas participantes tomaron su lugar al frente del escenario. El Observatorio ciudadano por los Derechos Humanos fray Raúl Vera López; el grupo de Caballeros de Colón; Sal a Rodar; Izelcuahtli A.C., de San Luis Potosí; Sí Esperanza Animal, y Los Compadritos, cantando un himno a Acámbaro, fueron algunos de los grupos participantes. Mientras, el Consejo Ciudadano de Arte y Cultura se encargó de realizar una mesa literaria en el Jardín del Arte con el tema de mujeres y violencia de género al que se sumó el Colectivo Malditos Artistas no sirven pa’ nada.

“Estoy contenta”, dijo Graciela vestida con elegancia de un morado sobrio que la hacía lucir muy bella. Sí, “estoy contenta porque la gente se animó a salir a marchar. Tú sabes cuánto hemos luchado por combatir la apatía de la gente”, comentaba quien ha sido por muchos años promotora cultural y social en el municipio. Mientras Érika Alcocer, de Sí Esperanza Animal, recordaba que la violencia se da de muchas formas: “Estoy contra la violencia en todos los ámbitos, pero no debemos olvidar a los animales tampoco. Si las mujeres sufren de violencia es porque somos más vulnerables que los hombres, pero los animales son seres mucho más desprotegidos. Por eso digo no a la violencia en todas sus formas”.

En el Atrio Parroquial el director del Observatorio de Derechos Humanos, el sacerdote Rigoberto Beltrán Leyva, leyó ante los presentes la carta enviada por el obispo de Saltillo Raúl Vera López en que se solidariza con el trabajo de los grupos activistas por los derechos de las mujeres y exige se decrete alerta de género en la entidad. De igual manera se leyó el comunicado que Promujeres Guanajuato hizo circular en los municipios participantes en la marcha estatal, donde explica las razones de salir a las calles y la necesidad de atender las trece recomendaciones de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim).

“Si nos preguntamos cuántas de esas mujeres que salieron marchar el sábado 20 de septiembre han sido violentadas, la respuesta es muy sencilla y aterradora a la vez: todas. Debido a que vivimos en un sistema social que ha cosificado a la mujer y usa su cuerpo como mercancía no hay mujer en este mundo que se haya salvado de ser tratada con violencia; la mujer al dejar de ser sujeta de derechos se vuelve vulnerable  y en un mundo que alienta la normalidad de este hecho se vuelve difícil identificar la violencia”, comentaba Lupita Hernández psicóloga que participó en la marcha y que de manera espontánea también marchó pacientemente acompañando a los contingentes.

Por último los coordinadores del evento recordaron a todas las mujeres que fueron asesinadas este año nombrándolas a cada una por su nombre, asegurándose de que quedara claro que hasta que no se diga lo contrario con hechos comprobables todos esos 41 casos en 2014 son feminicidios. Hicieron alusión a las que estuvieron en espíritu, a las que no pudieron ir por diversas circunstancias, pero sobre todo a aquellas que por violencia no participaron.

Se contabilizan muchísimo más de mil personas las que salieron a las calles en distintos puntos de Guanajuato el mismo día, a la misma hora, unificados en un mismo mensaje dirigido a la sociedad. A raíz del trabajo de coordinación del grupo Promujeres Guanajuato, que se creó con el objetivo de conjuntar los esfuerzos de diferentes agrupaciones a nivel estatal que trabajan en pro de los derechos de las mujeres, un trabajo arduo de coordinación de esfuerzos pero que ha sido fructífero debido a la amplia representación que ahora tiene. Es de destacar que no hubo incidentes de ningún tipo, las marchas transcurrieron en completa paz a pesar de algunos rumores en redes sociales que manifestaban intenciones de grupos políticos de infiltrar el movimiento.

Este año han sido más los que se están sumando al reconocimiento del problema y exigen resolverlo. Hoy sabemos que hay más gente que está consciente de que las autoridades no están hablando con claridad debido a que las cifras y la propia realidad contradicen sus documentos oficiales. El año pasado la marcha y la visibilización de casos como el de Lucero y Bárbara Varela provocaron que el gobierno respondiera con un Código Naranja, que no plantea una estrategia clara para acabar con el problema de la violencia feminicida de raíz. La prueba más contundente es que los asesinatos de mujeres no han parado.

La pregunta ahora es cuál será la reacción de las autoridades ante el crecimiento de conciencia y sensibilización sobre el tema entre la sociedad. Hay pendientes sin resolver por parte del gobierno del estado, que debería explicar ahora cuáles son los avances en la revisión de las 13 recomendaciones de Conavim. Esto únicamente como primer paso, porque la tarea de eliminar la violencia y garantizar nuestros derechos es sumamente ardua y compleja, sin perder de vista que la exigencia de fondo de estas agrupaciones es asegurar el respeto a lo que por ley corresponde a las mujeres, sin restringir nunca el derecho a la pluralidad de ideas y de creencias que cada una pueda tener y sobre todo manifestar.

 

 






Luis López




Entrada Anterior

No todo está perdido

Siguiente Entrada

Esta lucha es por ti





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

No todo está perdido

Cosas de hombres… y de curas Agustín Galo Samario El sábado, por segundo año consecutivo, volvieron a salir a las calles...

22/09/2014