ARTISTAS LEONESES
Raúl Muñiz Torres / SomosMass99
León, Gto. / 26 de agosto de 2014
Flor Bosco es una creadora de arte, pero cuando ella empezó a hacer real conciencia de su trabajo y la gente comenzaba a darle el calificativo de artista, le incomodaba mucho porque jamás había estudiado artes visuales, nunca se había considerado seguidora de las manifestaciones artísticas y nunca había sido educada en ese terreno.
Parece un inicio poco común en la creación de belleza para alguien que hoy, es plenamente reconocida como una artista visual, dedicada al arte-objeto. Contrario al lugar común de muchos creadores que aseguran su pasión como un sino y signo de la niñez y que al paso de los años, dicen, no sabrían cómo hacer otra cosa, Flor Bosco asume que esta cuestión expresiva, como ella la llama, tocó las puertas de su vida, un poco más tarde que la mayoría de los artistas.
“Nunca me cuestione que el arte podía ser para mí, un estilo de vida. Fue más bien una cuestión expresiva que termina siendo comunicativa. Muy en lo íntimo, se convirtió en algo social porque había gente que percibía en mi obra un encono a la sociedad, un rencor que yo no veía porque simplemente era una cuestión expresiva a partir de lo que veía en mi entorno”, dice Flor Bosco.
Bosco recuerda lo que algunos autores señalan en cuanto a que “los artistas tienen una infancia extendida en su quehacer y también unas cuantas obsesiones” y para definirse, Flor expresa: “no es que yo plantee mi estilo, sino que esas obsesiones que son inconscientes, se vuelven conscientes a partir de estar reinterpretando”.
Nos encontramos con Flor un domingo por la mañana en su pequeño departamento. Nos ofrece café y té, a mí y a Gerardo Miguel García, el autor de las imágenes que enmarcan esta entrevista.
Quien conoce por primera vez su obra, podría imaginar a Flor como alguien compleja en su decir o actuar, como alguien quizá atormentada, pero nada más lejano a la realidad: Flor es simplemente amable. Puede ser polémica su obra, su interpretación de la belleza, pero a la hora de la charla es cálida, sin grandilocuencias. Flor invita a quedarse mucho tiempo hablando con ella.
¿Cómo defines tu obra?
La obra de Flor Bosco también encuentra una definición en su página oficial en donde se puede leer lo siguiente:
“En el lenguaje poético de Flor Bosco, se observa contrariamente a la reproducción tradicional, una producción bizarra que sin miedo a la cotidianidad, toma de ella lo inmediato para transformar su esencia en algo nuevo; alejando las cosas del lugar común, su intuición convoca las voces que habitan al Otro, construyendo un universo especular. Su quehacer evita conformar un universo desgastado”.
“Ese es uno de los cuestionamientos de la estética: Yo me adhiero a la opinión de que el arte no tendría por qué bajar del pedestal, se trata de que el espíritu se eleve, no se trata de ver si el pueblo lo entiende, no se trata de volverlo popular. Hay autores que coinciden en que el arte es la parte más sutil, más sublime del hombre, el arte no tendría que bajar hacia el pueblo, sino el pueblo tiene que elevarse hacia el arte, porque de lo contrario, volveríamos a la artesanía o a lo utilitario”.
¿Tu obra es para todos los ojos?
“Sobre si mi obra es o no para todos los ojos, no me lo planteo, dentro de mi contexto yo no busco que sea diferente, ni que sea polémico, pero si eso es lo que resulta, no lo voy a cambiar porque no me interesa cambiarlo para hacerlo más accesible”
¿Y los críticos de arte?
“Los críticos de arte no me merecen opinión. Los filósofos que se dedicaban a la reflexión del arte y que incluso se nutren del arte para la reflexión, tienen un valor por sí solo. Pero como actualmente se maneja la crítica, a mí me da mucha flojera porque ya se trata de adhesiones de grupos, de estar en el poder o no.
“Dentro de mi quehacer, para mí no hay unión entre el arte y el mercado. Hay algunos para quienes sí es importante, pero es como subirte a la ola y para subirte a la ola tienes que relacionarte con tal o cual e ir hacia determinados temas y tendencias”.
Flor Bosco se desmarca de las tendencias que obligan a utilizar por ejemplo, las nuevas tecnologías como un aditamento de lo artístico y asegura que al no ser parte de su creación, no le quita el sueño pensar que eso podría provocarle en el futuro, no volver a exponer.
“No me preocupa, yo sé hacer otros oficios y para mí, el arte es un oficio que siento necesario en mi espíritu, un alimento. Hay quien dice de manera apasionada que el hombre no sobrevive sin el arte, lo entiendo desde el sentido de la reflexión y la sublimación pero no desde el sentido práctico”.
Y sin embargo ¿te gustaría dedicarte el resto de tu vida a la manifestación artística?
“Eso no lo puedo saber. Yo no me imaginaba que iba a tomar este rumbo. Tengo casi 15 años en las artes visuales y sigo necesitando y teniendo esa inquietud de decir algo a través de los objetos… Si eso es para siempre, no lo sé”.





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