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Por uso de plaguicidas, México pierde 17 por ciento de colmenas

Sociedad País / Top News / 20/05/2019

SOMOSMASS99

 

Redacción / SomosMass99

Ciudad de México / Lunes 20 de mayo de 2019

 

En México, durante el 2017, se perdieron el 17 por ciento de todas las colmenas por el uso desmedido de plaguicidas y agroquímicos altamente tóxicos, dijo el Consejo Civil Mexicano para la Silvicutura Sostenible (CCMSS) que citó un estudio de la Sociedad Latinoamericana de Investigación de Abejas.

Por ello, en el marco del Día Internacional de las Abejas que se celebra el día de hoy por decreto de la Asamblea de las Naciones Unidas por la pérdida de colmenas melíferas en el mundo, el CCMSS exigió revisar la normatividad mexicana sobre el uso de plaguicidas y agroquímicos, y retirar los plaguicidas considerados altamente peligrosos por su elevada toxicidad para la salud y sus impactos en el medio ambiente.

La pérdida de las abejas, añadió, afecta severamente a los medios de vida de las familias campesinas dedicadas a la producción de miel. Por ejemplo, los apicultores de la Península de Yucatán -principalmente los pertenecientes en su mayoría a las comunidades mayas-, se han visto severamente afectados debido a los procesos acelerados de deforestación ocasionados por monocultivos como la soya, el crecimiento urbano, los megaproyectos energéticos y de infraestructura.

Además, en esa región del país se produce el 90 por ciento de la miel del país. Pero en 2018, en el municipio de José María Morelos, Quintana Roo, decenas de familias de apicultores de la localidad de Candelaria perdieron su patrimonio debido a una fumigación realizada con el neoticonicoide fipronil -compuesto químico altamente tóxico para las abejas- en campos agrícolas cercanos a los apiarios. Un caso similar ocurrió en el Ejido de Dzonot Carretero, en el municipio de Tizimín, Yucatán, sin que hasta la fecha los apicultores hayan sido indemnizados por los daños.

El fipronil, sin embargo, se utiliza sin ninguna restricción en México. De hecho, se comercializan 183 ingredientes activos para elaborar plaguicidas considerados altamente peligrosos o que están prohibidos en otros países. Pero «las autoridades mexicanas, lideradas por la Cofepris, no sólo permiten el uso de estos químicos, sino que además no vigilan cómo y en qué cantidades se usan en los campos mexicanos y con qué impactos para el medio ambiente, los polinizadores y la salud humana».

En contraste, la Oorganización de las Naciones Unicas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) resalta que para proteger a las abejas y a los polinizadores de las amenazas sobre su abundancia, diversidad y salud, hay que hacer esfuerzos para desarrollar una mayor diversidad de hábitats en entornos agrícolas y urbanos. Hay que implementar políticas a favor de los polinizadores que promuevan el control biológico de plagas y limiten el uso de plaguicidas.

Foto: Rowan Heuvel (@insolitus) / Unsplash.

En ese sentido, el trabajo de los campesinos es fundamental para mantener la abundancia, diversidad y salud de los polinizadores usando prácticas innovadoras que integren los conocimientos y la experiencia local y científica y diversificando los cultivos para que los polinizadores tengan siempre a su disposición recursos alimentarios y refugio.

Por qué hay un colapso en las poblaciones de abejas

El CCMSS sostiene que una de las razones de la drástica reducción en las poblaciones de abejas y otros insectos es el uso de los plaguicidas neonicotinoides. No hay un nivel seguro de exposición a estos insecticidas, ya que son tóxicos durante largo tiempo incluso en cantidades muy pequeñas.

De acuerdo con el libro Plaguicidas y ambiente, de Lilia Albert y Alma Delia Viveros, los neonicotinoides, como el fipronil, están implicados en el colapso de las colonias de abejas. Se trata de compuestos tóxicos para los polinizadores.

El colapso de las colonias de abejas melíferas (CDD) o síndrome de despoblamiento apícola, en el que un número considerable de abejas obreras desaparece abruptamente, afecta gravemente la economía, pues además de las pérdidas en la apicultura, numerosos cultivos dependen de las abejas para ser polinizados. Las abejas polinizan una tercera parte de los cultivos del mundo, incluyendo frutas y verduras que forman parte de la dieta humana, explican las doctoras Albert y Viveros. El término CDD se aplicó por primera vez a finales de 2006 en Estados Unidos, cuando los apicultores de diversos puntos de ese país reportaron pérdidas de entre 30 y 90% en sus colonias de abejas.

“Los neonicotinoides causan efectos adversos irreversibles en el sistema nervioso de los insectos. La exposición continua les causa un efecto acumulativo que termina por destruir sus sistemas nervioso e inmunitario, lo que se traduce en afectaciones en las tareas de las abejas obreras en sus tareas de nutrición a larvas y huevos y afectaciones graves en su capacidad de vuelo. Pequeñas cantidades de insecticidas de este tipo bastan para que las colonias colapsen”, dice Plaguicidas y ambiente.

Foto: Odin Aerni (@odinaerni)/ Unsplash.

El mismo libro da cuenta de diversas investigaciones que han encontrado que los neoticonicoides tienen rutas de exposición que afectan a las abejas que no se conocían, incluyendo polvo, polen y néctar. Estos insecticidas causan incapacidad a las abejas para regresar a las colmenas; también afectan su sistema inmunitario, haciéndolas vulnerables a infecciones virales que normalmente no las afectan.

En el Día Internacional de las Abejas, el CCMSS hace un llamado a prohibir la venta y el uso de los plaguicidas altamente peligrosos y a regular la forma en que se emplean los insumos químicos. Este es un tema urgente para lograr la autosuficiencia alimentaria, conservar los medios de vida de las comunidades que viven y cuidan los territorios, detener la degradación ambiental y hacer frente al cambio climático.


* El Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS) es una asociación civil no lucrativa, formada por personas y organizaciones; lleva 25 años trabajando directamente en campo con comunidades de diversos estados del país para impulsar el manejo forestal comunitario. Su misión es contribuir a mejorar las condiciones de vida y de participación de las comunidades rurales que viven en regiones forestales.

Foto de portada: Damien Tupinier (@tup_s) / Unsplash.






Luis López




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