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Miércoles 26 de julio de 2023

 

Felipe Carrillo Puerto y la Revolución maya de Yucatán*

Reseña[1]

 

El 2024 será el año de Felipe Carrillo Puerto.

¿Quién era ese hombre? 

Nuestro Amigo Felipe, es la biografía de: “el hombre que dedicó su existencia a buscar el bien de sus conciudadanos”. 

Con una prosa muy ágil Armando Bartra nos presenta a Carrillo Puerto de una manera similar a cuando “se nos hace” conocer a una persona que admiramos mucho. El encuentro se da en el momento en que Felipe, “El Yuca”, “un güero alto fornido y de ojos verdes”, está escuchando a Emiliano Zapata, al oírlo y comprenderlo, se da cuenta de lo que debe hacerse en Yucatán.

¿Qué hacía un yucateco en Morelos en 1914?  En el siglo XXI la pregunta no sería tan relevante, pero en ese tiempo no había comunicación entre la península y el resto del país; la ruta que siguió fue complicada, por barco desde el puerto de Progreso, hasta Nueva Orleans y de allí quién sabe cómo hasta Morelos. ¿Cómo se dio el encuentro? Queda un poco en el misterio. ¿Por qué Zapata lo nombró coronel de caballería del Ejército Liberador del Sur? Eso lo iremos descubriendo en las conversaciones entre Emiliano y Felipe.

Y tal como sucede cuando conocemos a un amigo, nos vamos enterando que era el segundo hijo de catorce hermanos y que hablaba el maya como el español, ¿cómo fue que Felipe hizo suyos la lengua, la cultura y los pesares del pueblo maya?, su amiga, la anciana Xbatab fue su mentora. El joven de ojos verdes que atendía la tienda de los catorce y el club de la carambola, una tienda y un billar que no daban lo suficientemente para mantener a toda la familia, se había hecho amigo de los peones. Su amigo Pancho Camal le explicó en qué consistía la limpia que solían hacerles los patrones: “Primero te bajan la camisa y te embrocan en una paca de fibra para que no te ladees ni te caigas. Luego te pegan, son 25 golpes con un lazo de henequén. Y lo mojan para que pese y cale más. Terminado el castigo te untan en la espalda una naranja con sal que ya tienen preparada… y estás listo para volver a trabajar”.

En la hacienda vecina un lacerado estaba grave, Felipe organizó una incursión nocturna, montó en su caballo a la víctima y la llevó donde pudieran curarla. No fue la única acción, cuando los patrones construyeron una gran albarrada que encerraba el pueblo donde vivía su amiga Xbatab con el deseo de que los indios abandonaran sus tierras comunales para expandir sus haciendas henequeneras, convocó al pueblo para tumbar la albarrada. Los hacendados lo consideraron su enemigo y no sólo lo metieron preso en varias ocasiones, también buscaron matarlo, sólo que sabía defenderse.

¡Cómo disfrutaba la vida! Además de un muy interesante activismo social, vivía sus amores imposibles y aventuras juveniles; por ejemplo, cuando pasó un circo por Motul se enamoró de una chiquilla y quiso hacerse cirquero y agarró camino con malabaristas y equilibristas. Cuando su madre fue al rescate al pueblo de Tixcocob, pues Felipe era menor de edad, se llevó gran sorpresa al ver el anuncio “Hoy debut del barrista motuleño Felipe Carrillo Puerto”.

 Poco a poco vamos descubriendo sus pasiones, la justicia, el amor al prójimo, la música, la poesía, el beisbol, la independencia personal.

Para ganarse la vida y ayudar a la familia trabajó como agricultor, fue también leñador, a los 15 años se fue al estado de Campeche donde trabajó como caballerango y mozo de una hacienda, más adelante trabajó como rielero y fue ascendiendo a maquinista. Todas estas etapas las narra muy bien Armando Bartra, con anécdotas a veces picantes.

La forma poco tradicional en que conoció a Isabel, hija de hacendados con quien se casó en 1901 a los 23 años, nos muestra su faceta aventurera; casado y con la familia creciendo, pues tuvo 6 hijos de los que sobrevivieron cuatro, se dedicó al comercio itinerante con tres carretas…

Su vida privada no le impedía participar como periodista y en la política, su activismo lo llevaría nuevamente a la cárcel. ¿Cómo fue que Felipe se dio cuenta de que el problema de Yucatán era la dictadura porfirista? En el apartado Como quien exprime esponjas, Bartra lo narra muy bien, no se lo pierdan. 

De principio a fin la lectura es muy interesante, despeja varias incógnitas, genera otras.

Su participación en las luchas no sólo de su estado, sino en la política del país, vale la pena estudiarlas; fue electo gobernador de Yucatán con el 95% de los votos, su primer discurso como gobernador fue en maya, aspiraba a mejorar la vida de todos los yucatecos, respetando la identidad de los mayas. Durante su gobierno las mujeres del estado obtuvieron el derecho al voto y también a ser votadas, tres mujeres ocuparon cargos de elección popular. Hizo tanto en tan poco tiempo, el reparto de la tierra, la ley inquilinaria, la ley del trabajo, la reforma de la educación.

Podemos con la lectura del libro, comprender la diferencia entre el socialismo conciliador de Salvador Alvarado y el trabajo congruente y revolucionario de Carrillo Puerto.

Me parece extraordinario el trabajo de investigación que realiza el autor para recuperar las cartas de Felipe a su hija Dora, a sus hermanos, a José Ingenieros, la recreación de los diálogos con Diego Rivera y con Vasconcelos, de quien a pesar de las diferencias ideológicas pudo conseguir la autorización para la creación de la Universidad del Sureste.

La recuperación de Chichen Itzá y de Uxmal, perdidos en la selva, con la creación de las carreteras y el fomento del turismo para que el mundo conociera las maravillas de la cultura maya.

Hay historias que pueden leerse en otros libros, como que le decían el dragón rojo de ojos de jade o que, entre sus últimas decisiones, cuando le preguntaron si le llevaban un sacerdote, contestó que no era creyente, o si requería un notario, y afirmó que no tenía nada. 

El ser humano extraordinario, comprometido, con un gran sentido del humor y la justicia, el luchador social, el músico, el escritor, el deportista, en el contexto del México y el Yucatán revolucionarios se entiende mejor con la lectura del libro de Bartra, que en todo momento nos mantiene en suspenso, sin que decaiga el interés en las 282 páginas que tiene el libro, yo hubiera deseado que se extendiera. 

Termino dando las gracias a Carrillo Puerto por su vida y obra y a Armando Bartra por presentarla de una manera tan amena e interesante.

Un libro imperdible


Nota:

“Suku’un Felipe. Felipe Carrillo Puerto y la Revolución Maya de Yucatán.  (2020) Armando Bartra, Fondo de Cultura Económica, México. 293 páginas (las 12 últimas son de la bibliografía en que se basó.


* Esta reseña es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato.

Imagen de portada: Felipe Carrillo Puerto. | Foto: CNDH.






Luis López




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